Alcanzando la Prosperidad en Dios parte 05

diciembre 23, 2009

 Entregando Todo Nuestro Corazón

Tal vez tu dirás, ¡ya le entregue mi vida a Cristo!, pero “del dicho al hecho hay mucho trecho”, una cosa es decirlo y otra es hacerlo, hay evidencias en nuestra vida cuando realmente le hemos entregado nuestro corazón al Señor, hoy veremos a la luz de la palabra, que significa “entregarle el corazón a Dios”, ¡ponte el cinturón! Porque esto será tremendo, recuerda, una cosas es lo que yo diga o crea algo, y otra lo que dice la palabra de Dios.

 

Tu corazón esta ligado a tu tesoro

Empezaremos diciendo una tremenda realidad, el corazón de una persona esta ligado a su tesoro, a su riqueza, si amado hermano, tal como lo dijo el Señor Jesucristo:

 

Mateo 6:21 porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón.

¿Qué pide Dios de nosotros? Que le demos nuestro corazón (Proverbios 23:26), recuerda el primer y gran mandamiento es, Amaras al Señor tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas (Deuteronomio 6:5), entonces amarlo con todo el corazón, es amarlo con todo nuestro tesoro, es decir con nuestra riqueza. Nadie puede decir que ha entregado su corazón si no ha entregado su riqueza al Señor, recuerdas al joven rico:

 

Marcos 10:17 Cuando salía para seguir su camino, vino uno corriendo, y arrodillándose delante de El, le preguntó: Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna? Marcos 10:18 Y Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno, sino sólo uno, Dios. Marcos 10:19 Tú sabes los mandamientos: “NO MATES, NO COMETAS ADULTERIO, NO HURTES, NO DES FALSO TESTIMONIO, no defraudes, HONRA A TU PADRE Y A TU MADRE”. Marcos 10:20 Y él le dijo: Maestro, todo esto lo he guardado desde mi juventud. Marcos 10:21 Jesús, mirándolo, lo amó y le dijo: Una cosa te falta: ve y vende cuanto tienes y da a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme. Marcos 10:22 Pero él, afligido por estas palabras, se fue triste, porque era dueño de muchos bienes. Marcos 10:23 Jesús, mirando en derredor, dijo a sus discípulos: ¡Qué difícil será para los que tienen riquezas entrar en el reino de Dios!

Este joven rico “creía” que amaba a Dios y que vivía de acuerdo a su voluntad, pero en realidad, no le había entregado su corazón a Dios, él preguntó que debía hacer para heredar la vida eterna, y el Señor Jesús le dijo (parafraseando), “guarda los mandamientos pero también debes dar tu riqueza a Dios”, para heredar la vida eterna se necesita entregar su corazón, y su riqueza, debido a que esta está ligada con el corazón, el joven se fue triste porque era muy rico y le peso dar sus bienes a Dios, (obviamente no recibió la salvación), el Señor dijo, “difícil es para los ricos entrar en el reino”. El corazón esta ligado al tesoro, si no le damos nuestro tesoro a Dios, aunque digamos que creemos, no le estamos dando nuestro corazón. Anhelo verdaderamente que esta palabra este penetrando lo mas profundo de tu ser, y que puedas hoy mismo examinarte y ver si de verdad le has entregado tu corazón a Dios, el Señor prueba nuestros corazones (Proverbios 17:3), y los prueba a través de lo que le damos, la escritura declara, “cada quien de cómo propuso en su corazón” (2 Corintios 9:7), amar es dar, “amores son hechos y no buenas intenciones”.

La historia de este joven rico contrasta con la del recaudador de impuestos, Zaqueo:

Lucas 19:2 Y un hombre llamado Zaqueo, que era jefe de los recaudadores de impuestos y era rico, Lucas 19:3 trataba de ver quién era Jesús; pero no podía a causa de la multitud, ya que él era de pequeña estatura. Lucas 19:4 Y corriendo delante, se subió a un sicómoro para verle, porque Jesús estaba a punto de pasar por allí. Lucas 19:5 Cuando Jesús llegó al lugar, miró hacia arriba y le dijo: Zaqueo, date prisa y desciende, porque hoy debo quedarme en tu casa. Lucas 19:6 Entonces él se apresuró a descender y le recibió con gozo. Lucas 19:7 Y al ver esto, todos murmuraban, diciendo: Ha ido a hospedarse con un hombre pecador. Lucas 19:8 Y Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes daré a los pobres, y si en algo he defraudado a alguno, se lo restituiré cuadruplicado. Lucas 19:9 Y Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa, ya que él también es hijo de Abraham;

Notemos la historia de Zaqueo, también era rico, fue a buscar al Señor igual que lo hizo el joven rico, pero la diferencia es que Zaqueo le entrego su tesoro a Dios y entonces fe la manifestó con obras, recuerda que la fe sin obras es muerta, por eso el Señor dijo “hoy ha venido la salvación a este casa y este es hijo de Abraham, es decir, hijo de fe”, pero nota que hasta que Zaqueo entrego su corazón, es decir, su riqueza, Jesús dijo que había sido salvo.

 

Entregar tu riqueza a Dios, hace que tu corazón sea libre

Te quiero decir una tremenda verdad que puede liberar tu corazón de las ataduras del mundo, la escritura declara que la raíz de todos los males es el amor al dinero (1 Timoteo 6:10), ¿Por qué? Porque donde este tu “dinero”, ahí estará también su corazón, si alguien ama su riqueza, entonces su corazón estará en las cosas de este mundo, pero si tu entregas tu “tesoro” a Dios, entonces él tomará tu corazón.

Amado hermano, quiero aclararte algo, no es que al dar dinero tu compras tu salvación, claro que no, la salvación se recibe por fe en Cristo, pero la fe se muestra por las obras, obras que deben manifestar que tu has entregado tu corazón a Dios, y como dijimos, donde este tu tesoro estará también tu corazón, quiere decir que si no das tu “tesoro a Dios”, entonces tu fe esta muerta. Pero si tu le entregas tu tesoro a Dios, entonces tu corazón será purificado, porque le pertenecerá al Señor. Recuerdas la historia de Cornelio (Hechos 10), el primer gentil, a quien Dios envió un ángel para que llamara a Pedro y recibiera la salvación, en el concilio apostólico Pedro le cuenta a los demás esta experiencia:

 

Hechos 15:7 Y después de mucho debate, Pedro se levantó y les dijo: Hermanos, vosotros sabéis que en los primeros días Dios escogió de entre vosotros que por mi boca los gentiles oyeran la palabra del evangelio y creyeran. Hechos 15:8 Y Dios, que conoce el corazón, les dio testimonio dándoles el Espíritu Santo, así como también nos lo dio a nosotros; Hechos 15:9 y ninguna distinción hizo entre nosotros y ellos, purificando por la fe sus corazones.

Nota algo bien tremendo, Dios conoce el corazón, y los purifica por la fe, ahora veamos la fe que tuvo Cornelio para que su corazón fuera purificado y entonces fuera el primer gentil en recibir la salvación de Dios:

Hechos 10:1 Había en Cesarea un hombre llamado Cornelio, centurión de la cohorte llamada la Italiana, Hechos 10:2 piadoso y temeroso de Dios con toda su casa, que daba muchas limosnas al pueblo judío y oraba a Dios continuamente. Hechos 10:3 Como a la hora novena del día, vio claramente en una visión a un ángel de Dios que entraba a donde él estaba y le decía: Cornelio. Hechos 10:4 Mirándolo fijamente y atemorizado, Cornelio dijo: ¿Qué quieres, Señor? Y él le dijo: Tus oraciones y limosnas han ascendido como memorial delante de Dios.

Nota amado hermano, que oraba pero daba, y ambos elementos subieron delante de Dios, por esta fe que se manifestó en la oración y en la acción de dar, Dios purifico su corazón para que recibieran por medio del Apóstol Pedro salvación, Cornelio y toda su casa. Amado hermano, te vuelvo a aclarar, no es que por dar limosnas que alguien se salva, nos salvamos por la fe en Jesús, pero la fe sin obras es muerta, la fe de Cornelio se ve en la obra de dar.

 

La realidad del evangelio

Gran parte de la Iglesia ha perdido esta realidad, viven solo por “fe” y aseguran que “aman” a Dios, pero la escritura declara que lo que importa es la fe que obra por amor, a mucho pueblo le falta manifestar su fe y amor a través de obras, y lo que Dios pide de nosotros es nuestro corazón, pero recuerda, nuestro corazón esta ligado a nuestro tesoro, para entregar nuestro corazón debemos entregar nuestro tesoro, esta era la realidad de la Iglesia del principio:

 

Hechos 2:44 Todos los que habían creído estaban juntos y tenían todas las cosas en común; Hechos 2:45 vendían todas sus propiedades y sus bienes y los compartían con todos, según la necesidad de cada uno.

Amado hermano, no te engañes ni te dejes engañar, los que habían creído, tenían todas las cosas en común, entregaron su riqueza a Dios, ese es la realidad a la que Dios nos esta llamando hoy, entiende bien, Dios no quiere que seas pobre, una vez que has entregado tu riqueza, el te la devolverá mas abundantemente, cuando se fue el Joven rico, Pedro le preguntó al Señor:

 

Mateo 19:27 Entonces respondiendo Pedro, le dijo: He aquí, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido; ¿qué, pues, recibiremos? Mateo 19:28 Y Jesús les dijo: En verdad os digo que vosotros que me habéis seguido, en la regeneración, cuando el Hijo del Hombre se siente en el trono de su gloria, os sentaréis también sobre doce tronos para juzgar a las doce tribus de Israel. Mateo 19:29 Y todo el que haya dejado casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o hijos o tierras por mi nombre, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna.

Dios no quiere empobrecerte, al contrario, quiere bendecirte abundantemente, pero no puede hasta que tu corazón este completamente entregado a él, y esto sucede cuando has entregado tu “dinero” a la obra de Dios, aunque no te guste, esa es la realidad del evangelio, la realidad que vivió la Iglesia del principio, y la realidad que Dios quiere que tu y yo vivamos.

 

Hechos 4:32 La congregación de los que creyeron era de un corazón y un alma; y ninguno decía ser suyo lo que poseía, sino que todas las cosas eran de propiedad común. Hechos 4:33 Con gran poder los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús, y abundante gracia había sobre todos ellos. Hechos 4:34 No había, pues, ningún necesitado entre ellos, porque todos los que poseían tierras o casas las vendían, traían el precio de lo vendido, Hechos 4:35 y lo depositaban a los pies de los apóstoles, y se distribuía a cada uno según su necesidad.

Los que creyeron tenían un solo corazón, es decir, un solo tesoro, una sola riqueza, por eso lo que tenían lo ponían a los pies de los apóstoles, y era distribuido según la necesidad de cada uno, para que la Iglesia sea de un solo corazón, debe ser de un solo tesoro, pero si tu dices, esto es mío, y te cuesta compartir con tu hermano, entonces, perdóname “hermano”, el amor de Dios no esta en ti, la escritura lo declara sin ninguna duda:

 

1 Juan 3:17 Pero el que tiene bienes de este mundo, y ve a su hermano en necesidad y cierra su corazón contra él, ¿cómo puede morar el amor de Dios en él? 1 Juan 3:18 Hijos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad. 1 Juan 3:19 En esto sabremos que somos de la verdad, y aseguraremos nuestros corazones delante de El.

Nota el verso 19, dice que en esto aseguraremos nuestros corazones, ¿a que se refiere?, que si compartimos nuestros bienes de este mundo con nuestros hermanos, entonces esa es la muestra que el amor de Dios esta en nosotros, pero si no entregamos nuestro tesoro a Dios, no podemos ser salvos, aunque seamos como el joven rico que guardaba los mandamientos. Si mi hermano, aunque digas Señor, Señor, no es suficiente, el mismo Señor Jesús lo aclaró:

 

Mateo 25:41 Entonces dirá también a los de su izquierda: “Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno que ha sido preparado para el diablo y sus ángeles. Mateo 25:42 “Porque tuve hambre, y no me disteis de comer, tuve sed, y no me disteis de beber; Mateo 25:43 fui forastero, y no me recibisteis; estaba desnudo, y no me vestisteis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis.” Mateo 25:44 Entonces ellos también responderán, diciendo: “Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, o sediento, o como forastero, o desnudo, o enfermo, o en la cárcel, y no te servimos?” Mateo 25:45 El entonces les responderá, diciendo: “En verdad os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de los más pequeños de éstos, tampoco a mí lo hicisteis.” Mateo 25:46 Y éstos irán al castigo eterno, pero los justos a la vida eterna.

Por favor, quiero que notes, el Señor no los envía al lago de fuego por no orar, ni tan siquiera por sus malas acciones, los envía porque su corazón no lo habían entregado a Dios, si lo hubieran hecho, se hubiera manifestado en las obras de dar y compartir con sus hermanos.

 

Los Verdaderos Hijos de Dios

Ahora entiendo porque dice la escritura que a los verdaderos hijos, Dios los circuncida no en la carne, sino en el corazón (Romanos 2:29), y porque el nuevo pacto es que el Espíritu Santo escriba en nuestro corazón (Hebreos 10:16), donde esta nuestro tesoro, ahí estará también nuestro corazón. Amado hermano, si te cuesta darle el diezmo a Dios, si ofrendas sin alegría, si ves a tu hermano en necesidad y no le compartes, todavía no le has entregado todo tu corazón a Dios. Es mi oración a Dios que este mensaje te despierte a la realidad el evangelio, donde Dios quiere bendecirte abundantemente, donde Dios quiere usarte como instrumento en sus manos, pero a menos que le entregues tu corazón, él no puede hacerlo. Compromete tu “tesoro” con la obra de Dios, y él purificará tu corazón y tu vida será prospera en todo.

Superando la prueba de la ofrenda

Dios prueba a su pueblo en la ofrenda, el examina a ver como ofrendamos, porque ahí manifestamos nuestro amor, aunque no digas amen, eso lo dice la escritura, por eso uno debe dar como propuso en su corazón. El pueblo de Israel fue por mucho tiempo llevado cautivo a Babilonia, pero cuando regresaron, iniciaron la restauración del templo, y también de sus vidas, pero iniciaron ofrendando:

Esdras 2:1 Estos son los hijos de la provincia que subieron de la cautividad, de los desterrados que Nabucodonosor, rey de Babilonia, había llevado cautivos a Babilonia y que volvieron a Jerusalén y a Judá, cada uno a su ciudadEsdras 2:68 Y algunos de los jefes de casas paternas, cuando llegaron a la casa del SEÑOR que está en Jerusalén, hicieron ofrendas voluntarias en la casa de Dios para reedificarla sobre sus mismos cimientos. Esdras 2:69 Según sus medios dieron al tesoro para la obra sesenta y un mil dracmas de oro, cinco mil minas de plata y cien túnicas sacerdotales.

La restauración inicio dándose ofrendas voluntarias, dice que dieron según sus medios, recuerda que Dios pide lo que tienes, no lo que no tienes, si tienes dinero, da dinero, sino, da oración por tus hermanos. La restauración empezará cuando pongas lo que tienes en las manos de Dios, recuerda que dar tu riqueza es entregar tu corazón, entonces Dios lo empezará a purificar y a restaurar, y como dijo el Apóstol Juan, serás prosperado como prospera tu alma, por eso Dios tiene que tratar a su pueblo en las finanzas, porque debe liberarlo del amor al dinero. Que entiendan la grandeza de su llamado, que vivan pensando en la eternidad, y él añadirá todo lo demás.

 

El que no siembra no cosecha

A veces la crisis viene y no hay cosecha (no hay provisión) porque nos hemos comido hasta la semilla. Hay un principio que debemos guardar en nuestro corazón, el que no siembra no cosecha, Dios desea darte, pero es un proceso donde el viene y nos va probando, nos da y ve cuando damos, a veces empieza a darnos tanto que cuando “pensamos” vemos que es mucho y no damos fielmente, entonces Dios tiene que darnos menos, el que siembra escasamente, escasamente cosechara (2 Corintios 9:6), uno pone la medida, Dios desea darnos hasta que sobreabunde, el problema es que a veces nos comemos hasta la semilla, Dios da pan y semilla, pan para comer y semilla para sembrar, así en la provisión que Dios te da, debes saber que una parte debes sembrar, si te la comes, te quedarás sin provisión más adelante, recuerdas la gran hambre de Egipto, los egipcios fueron donde a José a venderse a cambio de pan y también de semilla (Génesis 47:19), ellos sabían que se habían comido la semilla y por eso no tenían que comer, amado hermano, Dios desea enriquecernos en todo, pero debemos ser ordenados, comer lo que hay que comer, pero no malgastar, no perdamos la oportunidad de sembrar. Dios desea bendecirnos pero debemos hacerlo de acuerdo a sus principios, y uno de ellos es la siembra.

 

2 Corintios 9:10 Y el que suministra semilla al sembrador y pan para su alimento, suplirá y multiplicará vuestra sementera y aumentará la siega de vuestra justicia; 11 seréis enriquecidos en todo para toda liberalidad, la cual por medio de nosotros produce acción de gracias a Dios.

Dando aun lo poco que tengamos

No digas no doy porque no tengo, al contrario, no tienes porque no das, recuerdas el caso de la multiplicación de los panes (Mateo 14:17), solo eran cinco panes y dos peces para alimentar a miles de personas, pero aun lo poco que uno tiene, si se lo entrega al Señor, es multiplicado, y finalmente nos es devuelto abundantemente, dice la escritura que sobraron doce cestas llenas, así es amado hermano, Dios quiere probarte en lo poco para luego darte lo mucho, este relato de los panes seria como estar en una situación donde tu debes mucho, pero apenas tienes un sueldo poco, comparado con la deuda, pero si aun lo poco que tienes lo pones en las manos de Dios, el te bendecirá, ¿sabes por que?, porque eso es fe, y él se agrada de la fe que mostramos en nuestros actos, pero si en cambio tu dices, no podré ofrendar, menos diezmar, porque no me ajusta para pagar lo que debo, entonces, tu fe esta muerta, porque no confías que Dios te bendecirá.

Amado hermano, los métodos que Dios usa para probar los corazones nuestros son diferentes a los que esperamos, recuerdas a Abraham, Dios le pidió que ofrecería lo mas amado, y necesitado para cumplir la promesa de ser padre de multitudes, a su hijo Isaac, que nadie te engañe y te diga, no hermano, no diezmes porque ni te ajusta para comer, no sea tonto, ¡Cuidado! Te están quitando la bendición, Dios honra a los que le honran, ser fiel con el diezmo cuando sobra el dinero, es fácil, pero dar aun de lo poco que tenemos, eso es fe, entrega tus panes y peces en las manos del Señor y el hará milagros en tu vida.

 

Dar primero a Dios

La Biblia nos narra otro caso donde podemos ver como Dios empezó a restaurar una vida cuando puso en sus manos aun lo poco que tenia. En los días de Elías, hubo un hambre terrible, Dios cerró el cielo y por tres años no llovió, Dios le dijo a Elías que fuera a donde una viuda en Sarepta y Elías así lo hizo, veamos los detalles:

 

1 Reyes 17:10 El se levantó y fue a Sarepta. Cuando llegó a la entrada de la ciudad, he aquí, allí estaba una viuda recogiendo leña, y la llamó y le dijo: Te ruego que me consigas un poco de agua en un vaso para que yo beba. 1 Reyes 17:11 Cuando ella iba a conseguirla, la llamó y le dijo: Te ruego que me traigas también un bocado de pan en tu mano.

Amado hermano, nota que Elías le pide agua y un bocado de pan, pero veamos la situación económica que estaba atravesando esta viuda con su hijo:

 

1 Reyes 17:12 Pero ella respondió: Vive el SEÑOR tu Dios, que no tengo pan, sólo tengo un puñado de harina en la tinaja y un poco de aceite en la vasija y estoy recogiendo unos trozos de leña para entrar y prepararlo para mí y para mi hijo, para que comamos y muramos. 1 Reyes 17:13 Entonces Elías le dijo: No temas; ve, haz como has dicho, pero primero hazme una pequeña torta de eso y tráemela; después harás para ti y para tu hijo.

Que tremendo amado hermano, cuando esta mujer le dijo a Elías su situación económica, yo creí que Elías le iba a decir, te comprendo, no te molestes en darme, cómetelo con tu hijo, pero no, él le dijo, dame a mi primero, Elías era un enviado de Dios, y Jesús dijo que el que lo recibe a él, recibe al que lo envió, es decir que esta mujer al darle a Elías le estaría dando a Dios primero. Esta viuda tuvo fe y obedeció (recordemos que la fe nos lleva a la obediencia, cuando Dios le pidió a Abraham que dejara todo, dice la escritura que por la fe, obedeció, Hebreos 11:8), y Dios le multiplicó aun lo poco que tenia.

 

1 Reyes 17:14 Porque así dice el SEÑOR, Dios de Israel: “No se acabará la harina en la tinaja ni se agotará el aceite en la vasija, hasta el día en que el SEÑOR mande lluvia sobre la faz de la tierra.” 1 Reyes 17:15 Entonces ella fue e hizo conforme a la palabra de Elías, y ella, él y la casa de ella comieron por muchos días. 1 Reyes 17:16 La harina de la tinaja no se acabó ni se agotó el aceite de la vasija, conforme a la palabra que el SEÑOR había hablado por medio de Elías.

Si amado hermano, Dios probará tu fe, probará tu corazón, pidiéndote aun lo poco que tienes, no temas dar, confía y muéstrale a Dios que tu sabes que el proveerá, tal como lo dice su palabra. El Apóstol Pablo le escribe a los corintios y les exhorta a preparar una ofrenda generosa sabiendo el secreto de dar, y aunque ellos estaban en una situación económica difícil, el les asegura que Dios proveerá, pero que no den por codicia, sino como han propuesto en su corazón.

 

2 Corintios 9:5 Así que creí necesario exhortar a los hermanos a que se adelantaran en ir a vosotros, y prepararan de antemano vuestra generosa ofrenda, ya prometida, para que la misma estuviera lista como ofrenda generosa, y no como por codicia.

Tu recibirás la cosecha según lo que hayas sembrado en el reino, el muchacho de los panes, sembró todo lo que tenia, y aunque era poco, recibió doce cestas llenas, la viuda de Sarepta que tenia solo para una comida, la dio a Dios, Dios la multiplico y comió por muchos días.

 

2 Corintios 9:6 Pero esto digo: El que siembra escasamente, escasamente también segará; y el que siembra abundantemente, abundantemente también segará.

Pablo les dice explica a los corintios que dar en tiempo difíciles es una prueba que glorifica a Dios, porque obedecimos su mandato que dice, ama a tu prójimo como a ti mismo, sabiendo que el prometió darnos lo que necesitamos si buscamos su reino y su justicia, también les dice que los que no tienen que dar, pueden mediante la oración mostrar el anhelo por sus hermanos.

 

2 Corintios 9:13 Por la prueba dada por esta ministración, glorificarán a Dios por vuestra obediencia a vuestra confesión del evangelio de Cristo, y por la liberalidad de vuestra contribución para ellos y para todos; 2 Corintios 9:14 mientras que también ellos, mediante la oración a vuestro favor, demuestran su anhelo por vosotros debido a la sobreabundante gracia de Dios en vosotros.

La versión contemporánea en Ingles dice, en Proverbios 15:16, es mejor tener poco y obedecer a Dios, que ser rico y terriblemente confundido, recuerdas el caso del rico que su negocio prospero tanto que mandó a derribar los graneros, y los hizo mas grandes (Lucas 12:18), pero cuando creyó que iba a disfrutarlo, le pidieron su alma, así es el que no es rico con Dios, si tu le das todo tu tesoro a Dios, estarás dándole todo tu corazón, recuerda que donde este tu tesoro estará también tu corazón, y si tu corazón lo tiene Dios, él te proveerá.

Dar todo a Dios

Otro caso que agradó al Señor fue la ofrenda de la viuda pobre, esta nos enseña que no es la cantidad de la ofrenda, sino la calidad de ofrenda que le das al Señor:

Marcos 12:41 Jesús se sentó frente al arca del tesoro, y observaba cómo la multitud echaba dinero en el arca del tesoro; y muchos ricos echaban grandes cantidades. Marcos 12:42 Y llegó una viuda pobre y echó dos pequeñas monedas de cobre, o sea, un cuadrante. Marcos 12:43 Y llamando a sus discípulos, les dijo: En verdad os digo, que esta viuda pobre echó más que todos los contribuyentes al tesoro; Marcos 12:44 porque todos ellos echaron de lo que les sobra, pero ella, de su pobreza echó todo lo que poseía, todo lo que tenía para vivir.

Notemos algo bien importante, Jesús examina las ofrendas, aun hoy día, el Señor examina tu ofrenda, porque según sea tu “ofrenda”, será la parte de tu corazón que le entregas, los ricos daban grandes cantidades, pero era poco comparado con todo lo que tenían, es decir, que en proporción, tal vez era una pequeña parte de su corazón que le entregaban a Dios, en cambio la viuda entrego todo lo que tenia, aunque era poco, en proporción era todo, y eso agradó al Señor, Jesús no le dijo, “pobre viuda”, no des lo único que tienes para comer, ¡claro que no!, porque sabia que si entregaba todo a Dios, Dios lo multiplicaría y seguramente esta viuda fue bendecida, porque aun en lo poco fue fiel a Dios. Pero quiero decirte dos cosas más que debes cuidar para ser bendecido abundantemente.

 

Ser fieles con los talentos que Dios nos dio

Recuerdas la parábola de los talentos, uno recibió dos, otro cinco, y otro uno, pero el que tenía “un poco talento”, y no lo uso para el beneficio del Señor, finalmente lo perdió, pero los que lo usaron el talento que Dios le dio para el beneficio del Señor, les fue multiplicado.

Mateo 25:28 “Por tanto, quitadle el talento y dádselo al que tiene los diez talentos.” Mateo 25:29 Porque a todo el que tiene, más se le dará, y tendrá en abundancia; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará.

No se cual será tu talento, tal vez cantar, administrar, saber de computación, de radio o televisión, en fin, cualquiera que sea tu talento, si no lo pones al servicio de la obra de Dios, estarás estancando tu bendición. Y el último caso que debemos cuidar de cumplir es.

 

Ser fieles con lo que no es nuestro

Si amado hermano, donde trabajes, o donde tengas que realizar una actividad, aunque no sea para tu beneficio, se fiel, porque si no eres fiel en lo ajeno, no recibirás lo tuyo, lo dice la escritura.

 

Lucas 16:12 Y si no habéis sido fieles en el uso de lo ajeno, ¿quién os dará lo que es vuestro?

Al ver a David, vemos como fue bendecido tremendamente, pero si vemos como empezó nos daremos cuenta que cuidado ovejas que no eran suyas, pero como las cuido fielmente, las peleaba al oso y al león, finalmente Dios lo puso como rey de Israel, porque fue fiel con los talentos que Dios le dio, fue fiel con lo que era ajeno, y fue fiel entregando su tesoro a Dios:

 

1 Crónicas 29:2 Con toda mi habilidad he provisto para la casa de mi Dios, el oro para las cosas de oro, la plata para las cosas de plata, el bronce para las cosas de bronce, el hierro para las cosas de hierro, la madera para las cosas de madera; también piedras de ónice, piedras de engaste, piedras de antimonio, piedras de varios colores, toda clase de piedras preciosas y piedras de alabastro en abundancia. 1 Crónicas 29:3 Y además, en mi amor por la casa de mi Dios, el tesoro que tengo de oro y de plata, lo doy a la casa de mi Dios, además de todo lo que ya he provisto para la santa casa, 1 Crónicas 29:4 es decir, tres mil talentos de oro, del oro de Ofir, y siete mil talentos de plata acrisolada para revestir las paredes de los edificios;

 

Reflexión

Amado hermano, mi anhelo y oración es que hoy mismo puedas iniciar o aumentar la bendición de Dios en tu vida, pon en las manos de Dios aun lo poco que tengas, ofrenda y diezma fielmente y de todo corazón, pon tu talento a disposición de la obra de Dios y entrega todo tu tesoro, no importa si es poco o mucho, recuerda, Dios prueba nuestros corazones, y él quiere que mostremos que verdaderamente lo amamos por sobre todas las cosas, tal como decimos.

 

La Realidad del Diezmo

¿Qué es el diezmo?, ¿Cuándo se implementó? ¿Es valido hoy?, veremos que es algo que Dios espera y que al mismo tiempo nos trae bendición. Muchos creen que el diezmo se implementó en la ley que Dios le dio a Moisés pero veremos que antes de la ley ya existía el diezmo.

 

El Diezmo antes de la ley

 

Génesis 14

18 Entonces Melquisedec, rey de Salem, sacó pan y vino; él era sacerdote del Dios Altísimo.

19 Y lo bendijo, diciendo: Bendito sea Abram del Dios Altísimo, creador del cielo y de la tierra; 20 y bendito sea el Dios Altísimo que entregó a tus enemigos en tu mano. Y le dio Abram el diezmo de todo. 21 Y el rey de Sodoma dijo a Abram: Dame las personas y toma para ti los bienes. 22 Y Abram dijo al rey de Sodoma: He jurado al Señor, Dios Altísimo, creador del cielo y de la tierra, 23 que no tomaré ni un hilo ni una correa de zapato, ni ninguna cosa tuya, para que no digas: “Yo enriquecí a Abram.”

Este acontecimiento fue mas de cuatrocientos años antes de que Dios le diera la ley a moisés, notemos que Abram dio el diezmo a un “Sacerdote de Dios” porque Dios lo había bendecido entregando en sus manos a sus enemigos, vemos que este Melquisedec bendijo primero a Abram con pan y vino y entonces Abram procedió a darle a este sacerdote de Dios el diezmo de todo, vemos que dar el diezmo es nuestra forma de demostrar que reconocemos que Dios nos ha bendecido y que lo que hemos logrado es por su bendición, ¿a quien se le da el diezmo?, a un sacerdote de Dios que primero nos ha bendecido con pan y vino, aquí podemos ver varias cosas simbolizadas en el pan y vino, pero en forma general representa la vida y sacrificio de nuestro Señor Jesucristo, un sacerdote de Dios es aquel enviado para mostrarnos la realidad del evangelio, estas buenas nuevas de salvación nos traerán gozo, provisión, y restauración, entonces el diezmo lo damos a aquel sacerdote por medio del cual Dios ha bendecido y esta restaurando nuestra vida. Después que llego Melquisedec, llego el rey de Sodoma, pero este fue a pedirle “el diezmo” a Abram, nota que Melquisedec no le pidió nada, el diezmo se da por reconocer el sacerdocio de Dios, y su bendición en nuestra vida, este rey de Sodoma quería las almas, el diezmo era de las almas, no quería el dinero, aquí podemos ver al sacerdote de Dios que primero bendice y al sacerdote del diablo que va primero tras el botín y luego iba a bendecir a Abram. Ahora veamos el caso de Jacob que también dio el diezmo a Dios:

 

Génesis 28

20 Entonces hizo Jacob un voto, diciendo: Si Dios está conmigo y me guarda en este camino en que voy, y me da alimento para comer y ropa para vestir, 21 y vuelvo sano y salvo a casa de mi padre, entonces Jehová será mi Dios. 22 Y esta piedra que he puesto por señal será casa de Dios; y de todo lo que me des, te daré el diezmo.

Aquí vemos claramente que Jacob daría a Dios el diezmo cuando Dios lo bendijera, entonces Jacob reconocería a Jehová como su Dios, dar el diezmo es reconocer que Jehová es nuestro Dios y que si tenemos comida, vestido y vida hasta hoy es por su bendición, el diezmo es la forma de decir “si, lo que tengo Dios me lo ha dado, claro que si, ¡Jehová es mi Dios!”, entonces amado hermano el no dar el diezmo es decir “lo que tengo no me lo ha dado Dios, Jehová no es mi Dios”, aunque con la boca digamos lo contrario, es con los hechos que lo afirmamos, ¡Que tremendo!, recordemos que hasta aquí no existía la ley, ahora veamos en el tiempo de la ley:

 

El Diezmo durante la ley

El tiempo de la ley inicia cuando Dios después de sacar al pueblo de Israel de Egipto le da en el monte Sinaí la ley, esta ley era el pacto entre Jehová y el pueblo que lo aceptaba como su Dios:

 

Levítico 27

30 “Así pues, todo el diezmo de la tierra, de la semilla de la tierra o del fruto del árbol, es del Señor; es cosa consagrada al Señor. 31 “Y si un hombre quiere redimir parte de su diezmo, le añadirá la quinta parte. 32 “Todo diezmo del ganado o del rebaño, o sea, de todo lo que pasa debajo del cayado, la décima cabeza será cosa consagrada al Señor. 33 “No debe considerar si es bueno o malo, tampoco lo cambiará; si lo cambia, tanto el animal como su sustituto serán sagrados. No podrán ser redimidos.” 34 Estos son los mandamientos que el Señor ordenó a Moisés para los hijos de Israel en el monte Sinaí.

En resumen Dios les pedía el Diezmo de la bendición que El les daría, estas eran cláusulas del contrato, El que quería ser parte del pueblo y tener a Jehová como su Dios debía entonces cumplirlas, hay un punto bien importante con relación al diezmo y como dice el titulo del tema “Dios no solo quiere tus diezmos”, veamos que hacia Dios con los diezmos que el pueblo daba:

 

Números 18

24 Porque el diezmo de los hijos de Israel, el cual ofrecen como ofrenda al Señor, yo lo he dado a los levitas por heredad; por tanto, he dicho en cuanto a ellos: “Entre los hijos de Israel no tendrán heredad.”

Dios se los daba a los sacerdotes levitas, pero el punto es que Dios había tomado a los levitas como su propiedad, es decir que le pertenecían completamente a Dios estaban a su servicio todo el tiempo, si ves en el caso de Abram le dio el diezmo a Melquisedec, pero Dios de Melquisedec quería toda su vida de servicio, así también con los levitas, Dios no quería solo el diezmo de los levitas, los quería completamente a Ellos. Aclaremos lo siguiente, Dios nos quiere completos, no solo el diezmo, pero empezamos dando el diezmo, porque si no damos ni el diezmo, menos para que nos entreguemos completos, Dios le mando a los levitas a que dieran el diezmo también:

 

Números 18

26 También hablarás a los levitas y les dirás: “Cuando recibáis de los hijos de Israel los diezmos que de ellos os he dado por vuestra heredad, ofreceréis de ello una ofrenda al SEÑOR, el diezmo de los diezmos.

Entonces debemos dar el diezmo, pero no solo eso, sino también toda nuestra vida al servicio de nuestro Dios, te diré algo que menciona la ley con respecto a no cumplir con el diezmo:

 

Malaquías 3

8 ¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me estáis robando. Pero decís: “¿En qué te hemos robado?En los diezmos y en las ofrendas. 9 Con maldición estáis malditos, porque vosotros, la nación entera, me estáis robando. 10 Traed todo el diezmo al alfolí, para que haya alimento en mi casa; y ponedme ahora a prueba en esto—dice el Señor de los ejércitos—si no os abriré las ventanas del cielo, y derramaré para vosotros bendición hasta que sobreabunde.

Vemos que Dios considera un robo el que no se le de el diezmo y las ofrendas, porque si tu eres de su pueblo, entonces lo reconoces como tu Dios y si es así, se manifestara por el diezmo que das, porque el diezmo es reconocer que Jehová es tu Dios y que a consecuencia de su bendición tienes lo que tienes, y es por eso que “los no reconocen a Jehová como su Dios” están dice “malditos” y con las ventanas de los cielos cerradas. Pero esto es en la ley de Moisés, ahora estamos bajo la gracia, en un nuevo pacto, con mejores promesas y un nuevo sacerdocio ya no el Levítico sino según el orden de Melquidesec (Hebreos 5:10, 7:11).

 

El Diezmo hoy

Ahora veamos un poco mas sobre el diezmo en el nuevo testamento, recuerda que para el que esta en Cristo no hay condenación (Romanos 8:1), “entonces si algún Cristiano no diezma no recibirá condenación aunque la merezca por robarle a Dios”, pero no la recibirá porque Cristo pago por nosotros y quito los decretos de la ley que nos eran contrarios:

 

Colosenses 2

13 Y cuando estabais muertos en vuestros delitos y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con El, habiéndonos perdonado todos los delitos, 14 habiendo cancelado el documento de deuda que consistía en decretos contra nosotros y que nos era adverso, y lo ha quitado de en medio, clavándolo en la cruz.

El punto es que si tu reconoces que en Cristo eres un sacerdote de Dios, tu también debes dar hoy en día el diezmo de todo lo que Dios te da, pero como sacerdote de Dios, Dios no solo quiere tu diezmo, Dios quiere tu vida completa, el diezmo debes darlo a un sacerdote de Dios, pero tu dirás ¿y no somos todos sacerdotes? ¡Si! pero aquel sacerdote que Dios ha usado para bendecirte a ese debes dar tu diezmo, porque dar el diezmo es reconocer la autoridad que Dios ha puesto sobre aquel ministro que es mayor que tu, así como Abram se lo dio a Melquisedec pues reconocía que era mayor que El y que Dios lo había bendecido a través de su ministerio:

 

Hebreos 7

6 Pero aquel cuya genealogía no viene de ellos, recibió el diezmo de Abraham y bendijo al que tenía las promesas. 7 Y sin discusión alguna, el menor es bendecido por el mayor.

El Diezmo es la forma de reconocer que Jehová es nuestro Dios y que lo que tenemos es por su bendición, en la ley el que no diezmaba recibía maldición, en Cristo no hay maldición, pero al igual que Abraham debemos dar diezmo al sacerdote que Dios ha usado para bendecir nuestra vida pues reconocemos su autoridad, pero lo mas importante Dios desea que como Cristianos no solo demos el diezmo, sino que también entreguemos toda nuestra vida al servicio de Dios.

 

Evitar Lo que Llama La Pobreza

Veamos algunos puntos que nos quitan la bendición:

1. La Ignorancia, cuando falta el conocimiento y entendimiento del plan de Dios, simplemente somos arrastrados por cualquier doctrina falsa que nos aleja de bendición.

2. La Inmadurez o carnalidad, junto a la ignorancia va la inmadurez, esto es una vida carnal, un cristiano que aunque conoce de nada le sirve porque sus hechos lo niegan, siempre esta en pleitos, envidias, celos, murmuraciones, lejos de la santidad y la verdad, participando de la fornicación o el adulterio, perdiendo su “primogenitura” por darle gusto a la carne. La soberbia es parte de la inmadurez y carnalidad. La insensatez es parte de una actitud soberbia e inmadura.

3. La desobediencia o incredulidad, el no creerle a Dios, como el decir que le creemos pero no hacer caso a su palabra nos deja fuera de recibir cualquier bendición.

4. La injusticia o impiedad, cuando no buscamos ser justos en todas nuestras relaciones, estaremos sembrando una mala semilla que destruirá nuestra prosperidad, los hechos malvados contra los indefensos son castigados severamente por el Señor.

5. La insujeción o rebeldía, Dios aborrece la rebeldía, cuando una persona no se sujeta a sus autoridades tanto civiles, seculares o espirituales, no puede vivir en bendición, hay que dar al cesar lo que es del cesar, y a Dios lo que es de Dios, honra al que honra merece, puede ser muy tremendo siervo pero de nada sirve en insujeción.

6. La Pereza, Dios desea bendecir nuestro trabajo, la obra de nuestras manos, pero si somos perezosos, entonces llamamos a la escasez y a la pobreza (Proverbios 6:11).

Si resumimos estos puntos, podemos decir que una vida carnal, es una vida inmadura, que da un mal testimonio, que lejos de ir en pos del reino de Dios y su justicia, pasa buscando el mundo y sus deseos, proveyendo para su carne incluyendo la pereza y el mucho dormitar, a una actitud así Dios no puede darle lo que él desea dar, pues en vez de bien le haría mal, tal como el caso del hijo prodigo quien recibió la herencia pero por tener estas malas actitudes terminó destrozado en una pocilga, lejos de la vida y bendición del padre.

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Alcanzando la Prosperidad en Dios parte 04

diciembre 23, 2009

La Mayordomía

Amado hermano, hay principios que debemos guardar en nuestro corazón, y uno de ellos es “El Orden Atrae la Bendición”, pero el desorden, la desorganización la alejan, uno de los mayores obstáculos que vivió el pueblo de Israel para llegar a Canaán fue la desorganización.

 

Éxodo 18

1 Y Jetro, sacerdote de Madián, suegro de Moisés, oyó de todo lo que Dios había hecho por Moisés y por su pueblo Israel, cómo el SEÑOR había sacado a Israel de Egipto… 13 Y aconteció que al día siguiente Moisés se sentó a juzgar al pueblo; y el pueblo estuvo delante de Moisés desde la mañana hasta el atardecer. 14 Cuando el suegro de Moisés vio todo lo que él hacía por el pueblo, dijo: ¿Qué es esto que haces por el pueblo? ¿Por qué juzgas tú solo, y todo el pueblo está delante de ti desde la mañana hasta el atardecer? 15 Y respondió Moisés a su suegro: Porque el pueblo viene a mí para consultar a Dios. 16 Cuando tienen un pleito, vienen a mí, y yo juzgo entre uno y otro, dándoles a conocer los estatutos de Dios y sus leyes. 17 Y el suegro de Moisés le dijo: No está bien lo que haces.

Luego que el pueblo venció a Amalec prosiguieron su camino y vemos en este relato que Moisés se encargaba de resolver los problemas de todo el pueblo, todos los días los atendía desde la mañana al atardecer, cualquiera diría que tremendo siervo Moisés, como trabaja para la obra de Dios, pero no es así amado hermano, Moisés estaba trabajando sin organización, imagina, el pueblo de Israel era de mas de 600 mil personas contando solo los hombres (Éxodo 12:17), ¿cuando terminaría moisés de resolver los problemas de todos? No podría y vemos en la escritura que lo único que hizo fue cansarse y deseo HASTA MORIRSE por esa carga:

 

Números 11

14 Yo solo no puedo llevar a todo este pueblo, porque es mucha carga para mí. 15 Y si así me vas a tratar, te ruego que me mates si he hallado gracia ante tus ojos, y no me permitas ver mi desventura.

Su suegro, Jetro al ver la forma totalmente errónea de realizar la obra de atender al pueblo, fue inmediatamente a decirle a Moisés que lo que hacia estaba mal, que simplemente se cansaría y no lograría nada de resultados, Jetro le aconsejo como realizar la obra de Dios con excelencia, Jetro significa “excelencia”, y le dijo que debía trabajar en equipo, preparar colaboradores:

 

Éxodo 18

20 Y enséñales los estatutos y las leyes, y hazles saber el camino en que deben andar y la obra que han de realizar. 21 Además, escogerás de entre todo el pueblo hombres capaces, temerosos de Dios, hombres veraces que aborrezcan las ganancias deshonestas, y los pondrás sobre el pueblo como jefes de mil, de cien, de cincuenta y de diez. 22 Y que juzguen ellos al pueblo en todo tiempo; y que traigan a ti todo pleito grave, pero que ellos juzguen todo pleito sencillo. Así será más fácil para ti, y ellos llevarán la carga contigo. 23 Si haces esto, y Dios te lo manda, tú podrás resistir y todo este pueblo por su parte irá en paz a su lugar. 24 Moisés escuchó a su suegro, e hizo todo lo que él había dicho.

Nota que importantes los consejos de Jetro, primero le dijo que enseñara al pueblo la ley de Dios y el camino que debían andar, segundo, formar un equipo de colaboradores que dirigidos por El para que entendieran los asuntos mas generales del pueblo y así El atendería los asuntos mas importantes, es decir que definiera prioridades. Amado hermano así como Moisés nosotros debemos organizar las labores de nuestra vida y definir prioridades en nuestro servicio, sino nuestras actividades aun para la obra de Dios se volverán una carga insoportable que evitara que avancemos en este camino a Canaán. Quiero enfatizar dos puntos sobre la mayordomía:

 

1. Equipo de colaboradores

El pueblo de Dios es un ejército y como tal debe estar bien organizado, Dios es un Dios de orden, El estableció una jerarquía administrativa aun dentro de la Iglesia (1 Corintios 12:28), nosotros podemos ver que el Perito Arquitecto de la Iglesia, el Apóstol Pablo contaba con un equipo de colabores para desarrollar la obra de Dios con excelencia:

 

Romanos 16:3 Saludad a Priscila y a Aquila, mis colaboradores en Cristo Jesús, 4 los cuales expusieron su vida por mí, a quienes no sólo yo doy gracias, sino también todas las iglesias de los gentiles.

 

Filipenses 4:3 En verdad, fiel compañero, también te ruego que ayudes a estas mujeres que han compartido mis luchas en la causa del evangelio, junto con Clemente y los demás colaboradores míos, cuyos nombres están en el libro de la vida.

Jetro le aconsejo primeramente a Moisés que enseñara al pueblo la ley de Dios, aquel que será un colaborador en la obra debe conocer el propósito de Dios, la ley de Dios, y muy importante, cual es su función como miembro del cuerpo de Cristo. Ni tú ni yo ni nadie solo, puede realizar la obra de Dios, cada uno tiene una función que desarrollar, este es el problema porque muchas veces no avanzamos a la vida en abundancia, estamos perdiendo el tiempo por no estar organizados, estamos desaprovechando nuestras habilidades, o descuidando nuestras obligaciones, esto lo vivió la Iglesia del principio pero lo corrigió al disponer encargados de atender las mesas (Hechos 6:2-4), de manera que los ministros se dedicaran a lo suyo, amado hermano si tu eres un ministro, no puedes andar haciendo todo en tu congregación, debes delegar, formar colaboradores, y dedicarte a lo que te han enviado, a edificar el cuerpo de Cristo y para eso debes orar y estudiar la palabra, si la palabra crece el numero de los discípulos también lo hará (Hechos 6:7), no busques métodos de crecimientos fuera de la palabra, prepárate y has tu ministerio con excelencia y Dios lo multiplicara, recuerda, la calidad genera la cantidad.

 

2. Definir prioridades

Como hijo de Dios, tu debes saber que es lo que Dios quiere que hagas, y en que orden quiere que lo hagas, Moisés aunque estaba sirviendo a la obra de Dios, es seguro que con tanta carga de trabajo estaba descuidando a su familia, te diré algo bien tremendo, Dios te ha puesto a ti y a mi como luz del mundo, pero quiere que el primer lugar donde brillemos sea en nuestra casa:

 

Mateo 5

14 Vosotros sois la luz del mundo. Una ciudad situada sobre un monte no se puede ocultar; 15 ni se enciende una lámpara y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en la casa.

No podemos llegar a Canaán, a la vida en abundancia sino hemos testificado primeramente a los de nuestra casa, pero mas que un evangelio de palabras, un evangelio vivido, Dios quiere que aquellos que nos conocieron ante de aceptar a Cristo puedan ser testigos de lo que Dios ha hecho en nosotros, si tu eres uno de los primeros en aceptar a Cristo en tu casa, tendrás muchas luchas, tal vez tu familia no te comprenda, o tus amigos se burlen de ti, pero tu en vez de decirles ustedes no saben nada, ustedes están en tinieblas, ustedes están perdidos, en vez de confrontarlos empieza a manifestar a Cristo en tu vida, recuerdas el caso del endemoniado gadareno, tenia una legión de demonios, en su pueblo todos le tenían miedo, nadie lo quería, era aborrecido, y cuando Jesús lo libero inmediatamente le dijo:

 

Lucas 8

38 Pero el hombre de quien habían salido los demonios le rogaba que le permitiera acompañarle; más El lo despidió, diciendo: 39 Vuelve a tu casa, y cuenta cuán grandes cosas Dios ha hecho por ti. Y él se fue, proclamando por toda la ciudad cuán grandes cosas Jesús había hecho por él.

Empecemos a vivir el evangelio verdadero, una luz que alumbra primero a los de nuestra casa, siempre ha sido el deseo de Dios formar una familia consagrada para El, cuando salieron de Egipto, la sangre del cordero fue puesta por casas, tenemos la promesa “cree en El Señor Jesucristo y serás salvo tu y toda tu casa”, aunque dediquemos nuestra vida al servicio de Dios, si no estamos cumpliendo nuestro deber con nuestra casa estamos negando la fe, la escritura declara (1 Timoteo 5:8) que el que no provee para los suyos es peor que un infiel. El Señor quiere que proveamos a los nuestros, pero primeramente a los de nuestra casa, esto es ser un buen mayordomo fiel, y podremos alcanzar la prosperidad en Dios:

 

Mateo 24

45 ¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente a quien su señor puso sobre los de su casa para que les diera la comida a su tiempo? 46 Dichoso aquel siervo a quien, cuando su señor venga, lo encuentre haciendo así. 47 De cierto os digo que lo pondrá sobre todos sus bienes.

Amado hermano, en este camino hacia Canaán debemos saber que sin organización no podremos avanzar, el orden atrae la bendición de Dios, debemos organizarnos en nuestras actividades diarias y definir las prioridades de cada una, sabiendo que Dios quiere que primero testifiquemos a los nuestros, pero mas que con palabras, con hechos, manifestemos el amor de Cristo en nosotros, hagamos buenas obras, pero especialmente a los de nuestra casa. Si nuestra relación familiar no esta bien, nada esta bien, Dios forma a la mujer para que ayudara al hombre, el hombre necesita la colaboración de su mujer y viceversa, el enemigo sabe que si una casa esta divida perece, El buscara por todos los métodos hacer caer tu casa, ha algunos les hace creer que su cónyuge es un obstáculo y que esta bien que sirvan a Dios aunque dejen olvidada su familia, muchos creen están haciendo las cosas bien delante de Dios porque hacen mucha labor a la obra de Dios pero descuidan su familia, y no es así, ninguno que ponga la mano en el arado (es decir que se casó), y vuelve atrás (deja a su familia) puede servir a Dios, lo ultimo que Dios habló a sus siervos en el antiguo testamento fue un reclamo por haber sido infieles a su familia (Malaquías 2:13-14), que tan importante será la familia que Dios enviara al final a Elías para hacer volver el corazón de los padres a los hijos y viceversa (Malaquías 4:5-6).

Agradar a Dios

Amado hermano, vamos en pasos progresivos, cuando empezamos a madurar, a vivir guiados por el Espíritu, a esforzarnos y poner por obra la palabra, entonces el resultado es que vivimos una vida agrando a Dios. El no tiene ningún problema en hacerte rico en un momento, pero primero El quiere que nosotros lo conozcamos y testifiquemos de todo su gloria (Isaías 43:10). Testificar no es hablar solamente y decir “Dios es así o es asa, Dios puede hacer esto o lo otro”, testificar es vivir de una manera tal que manifestemos el carácter y la obra de Dios, Dios quiere que a través de nuestro comportamiento testifiquemos de El, y es por eso que el ha definido el método de poner por obra su palabra, porque esto nos asegurara que andemos conforme a su voluntad, que vivamos agradándole, eso lo sabia muy bien el apóstol Juan:

 

1 Juan 3

22 y todo lo que pidamos lo recibimos de El, porque guardamos sus mandamientos y hacemos las cosas que son agradables delante de El. 23 Y este es su mandamiento: que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo, y que nos amemos unos a otros como El nos ha mandado. 24 El que guarda sus mandamientos permanece en El y Dios en él. Y en esto sabemos que El permanece en nosotros: por el Espíritu que nos ha dado.

Como consecuencia de agradarle él prospera nuestras vidas:

 

Eclesiastés 2

26 Porque a la persona que le agrada, El le ha dado sabiduría, conocimiento y gozo; más al pecador le ha dado la tarea de recoger y amontonar para darlo al que agrada a Dios. Esto también es vanidad y correr tras el viento.

Si nuestra forma de vida es agradable a Dios, El nos dará sabiduría, conocimiento, gozo y riquezas, Josué y Caleb sabían esta realidad, por eso cuando iban a entrar a Canaán, aunque los demás del pueblo tuvieron miedo por los gigantes que había, ellos dijeron:

 

Números 14:8 Si el Señor se agrada de nosotros, nos llevará a esa tierra y nos la dará; es una tierra que mana leche y miel.

Este es el camino Bíblico a la bendición, ser testigos de Dios, pero no de palabra nada mas, si no de hecho y en verdad, el evangelio no es una forma de hablar, es una forma de vivir, el evangelio mas que hablarlo hay primero que vivirlo, el Apóstol Pablo decía (Romanos 15:18) “no me atreveré a hablar de nada sino de lo que Cristo ha hecho por medio de mí”, (1 Corintios 4:20) “Porque el reino de Dios no consiste en palabras, sino en poder.” Pablo sabia que él debía vivir agradando a Dios, y que eso debía enseñar a los demás.

 

Romanos 15 (Reina Valera 1960):15 Mas os he escrito, hermanos, en parte con atrevimiento, como para haceros recordar, por la gracia que de Dios me es dada 16para ser ministro de Jesucristo a los gentiles, ministrando el evangelio de Dios, para que los gentiles le sean ofrenda agradable, santificada por el Espíritu Santo.

El Apóstol buscaba presentar a cada hombre perfecto en Cristo (Colosenses 1:28), el sabia que la comisión es llevar a la Iglesia a la estatura de nuestro Señor Jesús, El es nuestro ejemplo, debemos andar como El anduvo y que el padre pueda decir “este es mi hijo amado en el que se agrada mi alma”, (Mateo 12:18), pero el Padre pudo decir eso porque el Señor Jesús hacía lo que a él le agrada (Juan 8:29). Dios quiere que vivamos de forma agradable, que nuestra vida entera sea una ofrenda grata a El (Romanos 12:1-2), este es el camino Bíblico a la bendición, vivir agradándole, y El nos dará todas las demás cosas, el dijo “buscad primero el reino de Dios…”, y el reino de Dios no consiste en palabras si en poder, en poder para testificar con nuestra vida, ese es el poder que cuando viene el Espíritu Santo sobre nosotros (Hechos 1:8), ese este poder de testificar lo que hace la diferencia entre el verdadero evangelio y el falso, no es los grandes milagros externos, la escritura narra los milagros que hacia nuestro Señor Jesús, El calmaba las aguas y los vientos, resucitaba muertos, sanaba a todos, pero no eran tremendas cosas para Jesús, pero si hay algo tremendo para El, y es una vida transformada como lo hizo con el gadareno (Marcos 5:19). Veamos algunas actitudes que debe haber en nuestras vidas para agradar a Dios:

 

La Fe y la Obediencia

En la actitud de Josué y Caleb vemos el primer ingrediente que debemos tener para que nuestra vida sea agradable a Dios, y este es la Fe, la confianza plena en Dios, ellos confiaron en que Dios cumpliría lo prometido, ellos no vieron a los gigantes que había en Canaán, creyeron que su Dios es todopoderoso capaz de destruir a cualquier gigante y por eso no titubearon en ingresar a Canaán, ellos mostraron una fe viva, y la escritura declara que “sin fe es imposible agradar a Dios”, démosles vuelta, “solo con fe es posible agradar a Dios”, este es un elemento primordial, no podemos tener una vida agradable sino tenemos fe, fe en nuestro Señor Jesucristo, es por su sacrificio que hemos sido aceptos delante de Dios. Pero la fe nos lleva a la obediencia, dice la escritura que por la fe Abraham al ser llamado obedeció (Hebreos 11:8), la fe va de la mano con la obediencia, así como la desobediencia va de la mano con la incredulidad (Hebreos 3:18-19), si decimos que creemos lo mostramos por nuestra obediencia, lo que desagrada a Dios es la rebeldía, dice que es como pecado de adivinación, y la desobediencia como iniquidad e idolatría (1 Samuel 15:23), el que dice que tiene fe pero es desobediente, su fe esta muerta. Veamos que más le agrada a nuestro Dios:

 

Una Actitud Humilde

 

Salmo 51:16 Porque no te deleitas en sacrificio, de lo contrario yo lo ofrecería; no te agrada el holocausto. 17 Los sacrificios de Dios son el espíritu contrito; al corazón contrito y humillado, oh Dios, no despreciarás.

David sabia que tener una actitud humilde era la clave para gozar de la compañía de Dios, el conocía este secreto y por eso su vida fue de victoria, por eso fue enaltecido por siempre, si recuerdas la vida de David, pastoreaba las ovejas de su padre, era menospreciado por sus hermanos, pero Dios vio su corazón, vio un corazón sincero, un corazón humilde, ya hemos hablado en temas anteriores sobre la humildad, la humildad no es un acto externo, es el reconocer nuestra dependencia completa de Dios y la necesidad de su bendición para vivir, si algo tenemos es porque El nos lo ha dado, si tu lees los salmos te darás cuenta que David reconocía constantemente que Dios era su refugio, su socorro, su salvación, su proveedor, su

protección, su victoria, esta es la humildad “una actitud donde tu reconoces que nada puedes fuera de Dios y que no eres mas que tu hermano aunque estés en mejor situación” es la misericordia de Dios que te sostiene. Veamos otra actitud que agrada a Dios:

 

Que le alabemos en todo tiempo

 

Hebreos 13:15 Por tanto, ofrezcamos continuamente mediante El, sacrificio de alabanza a Dios, es decir, el fruto de labios que confiesan su nombre. 16 Y no os olvidéis de hacer el bien y de la ayuda mutua, porque de tales sacrificios se agrada Dios.

Debes saber que en el antiguo testamento Dios demandaba de sacrificios agradables, pero estos consistían en ritos externos de animales o vegetales, ahora Dios demanda que a través de nuestro Señor Jesús que le demos sacrificios pero espirituales, y uno de esos sacrificios es la Alabanza, recuerda que Dios busca adoradores que le adoren en Espíritu y en Verdad, la alabanza fortalece nuestra fe, la escritura declara en Romanos 4:20 que Abraham se fortaleció en fe dando gloria a Dios, Dios habita en medio de la alabanza de su pueblo, El quiere habitar en medio nuestro y manifestar su gloria y por eso demanda alabanza continua de nosotros, la alabanza debe ser parte de nuestro diario vivir, David sabia este secreto:

 

Salmo 146:1 ¡Aleluya! Oh alma mía, alaba al Señor. 2 Alabaré al Señor mientras yo viva; cantaré alabanzas a mi Dios mientras yo exista. 3 No confiéis en príncipes, ni en hijo de hombre en quien no hay salvación. 4 Su espíritu exhala, él vuelve a la tierra; en ese mismo día perecen sus pensamientos.

Si lees el salmo 144 te darás cuenta que David sabia lo poderosa que es la alabanza, capaz de derribar los muros de Jericó, capaz de doblegar a cualquier enemigo porque Dios habita en medio de la alabanza de su pueblo y pelea entonces por su pueblo, el rey de Judá Josafat supo esta tremenda realidad y en una ocasión cuando un ejercito mas fuerte (moabitas y amonitas) venía hacia El para destruirlo (2 Crónicas 20), El se humilló y buscó la ayuda del “Señor en ayuno y oración” y reconoció que sin la ayuda de Dios morirían, esta fue una actitud de humildad, y al mismo tiempo de Fe porque buscó a Dios y el Señor que ha prometido no defraudar a ninguno de los que en El confían respondió a Josafat y todo el pueblo adoró y alabó a Dios, y El peleo por ellos y les dio la victoria, esta es la actitud que le agrada a Dios, que le alabemos por sus proezas y por sus grandezas. Sigamos viendo otra actitud que agrada a Dios:

 

La Ayuda Mutua

En el texto anterior de Hebreos 13:15-16 vemos también que a Dios le agrada la ayuda mutua, recuerda que la forma de vida que agrada a Dios es aquella que testifica de su carácter, el ayudar a nuestros hermanos es un testimonio del amor de Dios, el Apóstol Juan declaró:

1 Juan 3:16 En esto conocemos el amor: en que El puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos. 17 Pero el que tiene bienes de este mundo, y ve a su hermano en necesidad y cierra su corazón contra él, ¿cómo puede morar el amor de Dios en él? 18 Hijos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad.

Así es amado hermano, cuando tu ayudas a tu hermano estás testificando no con palabras sino con hechos el amor de Dios en tu vida y Jesucristo esta siendo glorificado (Mateo 5:16). El amor de Dios se manifiesta en la ayuda mutua, eso le agrada al Señor, pero el no ayudar a los demás es algo desagradable delante de Dios, pues el que no ama no ha nacido de nuevo y tendrá como fin destrucción eterna:

Mateo 25:41 Entonces dirá también a los de su izquierda: “Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno que ha sido preparado para el diablo y sus ángeles. 42 “Porque tuve hambre, y no me disteis de comer, tuve sed, y no me disteis de beber; 43 fui forastero, y no me recibisteis; estaba desnudo, y no me vestisteis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis.” 44 Entonces ellos también responderán, diciendo: “Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, o sediento, o como forastero, o desnudo, o enfermo, o en la cárcel, y no te servimos?” 45 El entonces les responderá, diciendo: “En verdad os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de los más pequeños de éstos, tampoco a mí lo hicisteis.” 46 Y éstos irán al castigo eterno, pero los justos a la vida eterna.

Nota que Dios los enviará al lago de fuego no por sus pecados o por falta de ayuno y oración, los enviará porque no ayudaron a sus hermanos necesitados, la ley de Jehová se resume en ama a tu prójimo como a ti mismo, esto es amor (Romanos 13:8-10), Dios es amor por eso El se agrada de la ayuda mutua. ¿Ayudas tú a tu hermano? Recuerda que es mejor cosa dar que recibir (Filipenses 4:18). Ahora veamos que más le agrada al Señor:

 

Apartarnos de toda maldad

Si lees Isaías 56:1-7 veras que el Señor se agrada de que nos apartemos de hacer mal alguno y que al contrario nos mantengamos firmes en el pacto que hizo con nosotros (a través de la sangre de Cristo), también menciona que preservemos el derecho y que hagamos justicia, volviendo al punto principal, Dios quiere que nuestra forma de vida sea agradable delante de El, esto significa que en nuestra vida reflejemos a Cristo, que sigamos su ejemplo:

 

2 Timoteo 2:19 No obstante, el sólido fundamento de Dios permanece firme, teniendo este sello: El Señor conoce a los que son suyos, y: Que se aparte de la iniquidad todo aquel que menciona el nombre del Señor.

El Apóstol Pablo hace un resumen de las cosas malas a las cuales debemos renunciar como hijos de Dios y también el Apóstol Pedro, recuerda que Dios constituyo a Pablo como el Apóstol a los gentiles y a Pedro como el Apóstol a los judíos, ambos nos exhortan dejar el mal y a buscar que es lo que le agrada a Dios:

 

Efesios 5:1 Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados; 2 y andad en amor, así como también Cristo os amó y se dio a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios, como fragante aroma. 3 Pero que la inmoralidad, y toda impureza o avaricia, ni siquiera se mencionen entre vosotros, como corresponde a los santos; 4 ni obscenidades, ni necedades, ni groserías, que no son apropiadas, sino más bien acciones de gracias. 5 Porque con certeza sabéis esto: que ningún inmoral, impuro, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios. 6 Que nadie os engañe con palabras vanas, pues por causa de estas cosas la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia. 7 Por tanto, no seáis partícipes con ellos; 8 porque antes erais tinieblas, pero ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz 9 (porque el fruto de la luz consiste en toda bondad, justicia y verdad), 10 examinando qué es lo que agrada al Señor.

 

1 Pedro 4:1 Por tanto, puesto que Cristo ha padecido en la carne, armaos también vosotros con el mismo propósito, pues quien ha padecido en la carne ha terminado con el pecado, 2 para vivir el tiempo que le queda en la carne, no ya para las pasiones humanas, sino para la voluntad de Dios. 3 Porque el tiempo ya pasado os es suficiente para haber hecho lo que agrada a los gentiles, habiendo andado en sensualidad, lujurias, borracheras, orgías, embriagueces y abominables idolatrías. 4 Y en todo esto, se sorprenden de que no corráis con ellos en el mismo desenfreno de disolución, y os ultrajan; 5 pero ellos darán cuenta a aquel que está preparado para juzgar a los vivos y a los muertos.

Amado hermano, estas actitudes de maldad no pueden tener cabida en nosotros, el evangelio al cual hemos sido llamados es vivir como nuestro Señor Jesús, una vida que testifica de Dios, una vida agradable delante de Dios, ese es el propósito de “meditar en la palabra y ponerla por obra”, ese el propósito de “buscarlo a El antes que a todo”, que vivamos de forma agradable para El, El Señor viene por una Iglesia que su testimonio es agradable para Dios, si lees el Apocalipsis, El Señor dice “conozco tus obras”, los que nos iremos en el arrebatamiento somos los que al igual que Enoc agradamos a Dios con nuestra vida, con nuestro testimonio:

 

Hebreos 11

5 Por la fe Enoc fue trasladado al cielo para que no viera muerte; y no fue hallado porque Dios lo traslado; porque antes de ser trasladado recibió testimonio de haber agradado a Dios.

Nota, tuvo fe, el ingrediente elemental, si lees en Génesis 5:24 te darás cuenta que Enoc camino con Dios, es decir vivió una vida dependiente de Dios, estos es humildad, y seguro que alababa a Dios continuamente, en resumen vivió agradando a Dios y por eso Dios se lo llevo sin ver muerte, este es el pacto al que hemos sido llamados en Cristo Jesús nuestro Señor, a que Dios pueda hacer de nuestra vida un testimonio que glorifique su nombre (Hebreos 13:20-21). Dios quiere darte todo, pero antes quiere que tu vida sea un testimonio vivo de El.

Alcanzando la Prosperidad en Dios parte 03

diciembre 23, 2009

La Vida En El Espíritu

La escritura declara que como hijos de Dios estamos llamados a alcanzar la madurez espiritual, la estatura de la plenitud de Cristo, es decir la estatura de un hombre maduro como lo dice Efesios 4:13, nosotros debemos crecer en este camino para poder alcanzar la bendición que Dios tiene para nosotros, mientras somos niños (espirituales) no podemos heredar la bendición de Dios porque nos haría mal, la escritura declara:

 

Gálatas 4

1Pero también digo: Entre tanto que el heredero es niño, en nada difiere del esclavo, aunque es señor de todo; 2sino que está bajo tutores y curadores hasta el tiempo señalado por el padre.

Es verdad hermano, la escritura declara que como hijos somos herederos de Dios y coherederos con Cristo (Romanos 8:17), Dios desea darnos aquí en la tierra una muestra de la gloria que nos espera en el cielo, pero vemos que mientras “el heredero es niño en nada difiere del esclavo”, es decir que siendo inmaduros no podemos recibir la herencia, meditemos por un momento como es esto en el mundo, supongamos que un hombre rico va a morir y dejara toda su fortuna a su hijo de 11 años, obviamente un niño de esta edad no puede manejar el dinero, entonces el padre asigna tutores que lo guiaran hasta lograr la madurez y entonces podrá reclamar su herencia, porque si no, !Imagina! ¿Que haría un niño de 11 años siendo rico?, tal vez iría y se compraría una motocicleta o un carro o un avión o una pistola, lo seguro es que pondría su vida en peligro, por eso que para que Dios pueda darnos la herencia que Cristo Jesús nos dejo al morir en la cruz del calvario, debemos madurar en nuestra forma de pensar. Hay un texto que a veces se puede malinterpretar sobre ser niño:

 

Mateo 19

14 Pero Jesús dijo: Dejad a los niños, y no les impidáis que vengan a mí, porque de los que son como éstos es el reino de los cielos.

Jesús dijo que hay que ser “como niños” para heredar el reino, pero se refería en relación a su malicia, a su fe, no a su forma de pensar así lo declara el Apóstol Pablo a los Corintios:

 

1 Corintios 14

20 Hermanos, no seáis niños en la manera de pensar; más bien, sed niños en la malicia, pero en la manera de pensar sed maduros.

Muchas veces nosotros somos todo lo contrario, tenemos la malicia de los “grandes” y el comportamiento de un niño, mientras un niño le cree todo a sus padres, a nosotros nos cuesta creerle a Dios, mientras un niño no es mal pensado ni rencoroso, a nosotros nos cuesta perdonar y olvidar las ofensas que nos hacen, a veces lo único que tenemos de niño es la inmadurez, nos peleamos por cosas insignificantes, somos imprudentes, y esto evita que Dios pueda darnos la herencia, el Apóstol Pablo escribió:

1 Corintios 3

1 Así que yo, hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo. 2 Os di a beber leche, no alimento sólido, porque todavía no podíais recibirlo. En verdad, ni aun ahora podéis, 3 porque todavía sois carnales. Pues habiendo celos y contiendas entre vosotros, ¿no sois carnales y andáis como hombres?

¿Como puedes saber si tu eres un niño espiritual? si tienes celos y contiendas con tus hermanos, si crees que solo tu puedes, que no te equivocas, que eres el mejor, que no necesitas ayuda, que todo lo sabes, que tu eres espiritual, sabio y maduro, pero los demás carnales, si estas seguro que debe hacerse como tu dices y siempre buscas justificar tus errores, si crees que no debes pedir perdón pues los otros te ofendieron, entonces eres niño y aunque eres heredero Dios no puede darte la herencia porque no la puedes manejar aunque tu creas lo contrario, la escritura nos exhorta a ir en pos del crecimiento espiritual:

 

1 Pedro 2

1 Por tanto, desechando toda malicia y todo engaño, e hipocresías, envidias y toda difamación, 2 desead como niños recién nacidos, la leche pura de la palabra, para que por ella crezcáis para salvación.

Aquí notamos entonces cual es la actitud que nos hará madurar, desechar toda malicia, engaño, hipocresías, envidias, difamaciones y en vez de esto, buscar la palabra de Dios, una vez que tomamos esa “leche pura” tenemos que empezar a ponerla por obra esto trae crecimiento a nuestra vida, esto nos permite ir en pos del alimento mas sólido, pero si no nos ejercitamos en poner por obra la palabra no podemos madurar, la escritura lo declara en:

 

Hebreos 5

13 Porque todo el que toma sólo leche, no está acostumbrado a la palabra de justicia, porque es niño. 14 Pero el alimento sólido es para los adultos, los cuales por la práctica tienen los sentidos ejercitados para discernir el bien y el mal.

Sin Madurez no hay herencia, debemos ser “como niños”, no niños, el Señor viene por una Iglesia pura, sin mancha, sin arruga, pero también “madura”, el Señor no se va a casar con una niña, debemos alcanzar la madurez para poder irnos en el rapto, cuando el Señor venga en una nube y de la orden de segar la tierra, se recogerá la mies madura (Apocalipsis 14:14-15), es decir los Cristianos que hayan madurado espiritualmente.

Vemos como el desarrollo espiritual es fundamental para alcanzar la prosperidad en Dios, y eso se hace por medio de poner por obra la palabra, esa es la formula, eso le dijeron a Josué:

 

Josué 1:8 Este libro de la ley no se apartará de tu boca, sino que meditarás en él día y noche, para que cuides de hacer todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino y tendrás éxito. 9 ¿No te lo he ordenado yo? ¡Sé fuerte y valiente! No temas ni te acobardes, porque el SEÑOR tu Dios estará contigo dondequiera que vayas.

Si ponemos por obra la palabra, alcanzaremos la prosperidad en Dios, el verso 9 dice ¡se fuerte y valiente!, a veces uno cree que es para enfrentar los enemigos, pero hay que esforzarnos y ser valientes para poner por obra la palabra, ya que a veces es difícil, cuando nos traicionan, o nos ofenden sin causa, cuesta perdonar, ahí es donde debemos ser valientes para poner por obra la palabra, amado hermano, permanecer en la palabra es lo que nos asegura una restauración de nuestra alma y trae una prosperidad para nuestra vida.

 

Renovemos nuestra mente

La escritura declara en Proverbios 23:7 “Porque cual es el pensamiento que hay en su alma, tal es el…”, es decir que así como tengamos el alma, así seremos, amado hermano, el hombre hace lo malo, porque el mal esta en sus pensamientos, los caminos del hombre son los que su pensamiento planea, y Dios dice claramente que los pensamientos de El no son como los nuestros (Isaías 55:7-9), cuando Dios destruyo la tierra en el diluvio, El declaró antes:

Génesis 6

5 Y el Señor vio que era mucha la maldad de los hombres en la tierra, y que toda intención de los pensamientos de su corazón era sólo hacer siempre el mal. 6 Y le pesó al Señor haber hecho al hombre en la tierra, y sintió tristeza en su corazón.

Así es hermano, el hombre hace lo malo porque antes lo pensó, reflexiona en esto, antes de hacer algo, primero esta en tu mente, es un pensamiento que luego se manifiesta en una acción, como dice proverbios 23:7 tal como uno piensa, así es uno, vemos entonces la necesidad de cambiar nuestros pensamientos, de renovar nuestra mente, porque nuestra mente gobierna nuestro cuerpo, antes de ver como renovamos nuestra mente, veamos porque somos arrastrados por el pecado:

 

Santiago 1

14 Sino que cada uno es tentado cuando es llevado y seducido por su propia pasión. 15 Después, cuando la pasión ha concebido, da a luz el pecado; y cuando el pecado es consumado, engendra la muerte. 16 Amados hermanos míos, no os engañéis.

Si amado hermano, si hemos estado cayendo en pecado, es porque primero la intención estuvo en nuestra mente, si tienes un pensamiento de hacer algo malo, aunque sola sea pensamiento, tarde o temprano serás seducido por ese pensamiento para hacerlo manifiesto, y entonces el pecado es consumado, como dice santiago, una vez que llega el pensamiento a nuestra mente, ya el pecado es engendrado, solo es cuestión de tiempo para que se consume, por eso el Señor mando al pueblo de Israel en la antigüedad:

 

Deuteronomio 15

9 Cuídate de que no haya pensamiento perverso en tu corazón, diciendo: “El séptimo año, el año de remisión, está cerca”, y mires con malos ojos a tu hermano pobre, y no le des nada; porque él podrá clamar al Señor contra ti, y esto te será pecado.

Si dejamos que el pensamiento malo llegue, al final lo haremos como pensamos, esta es una tremenda realidad, si no cambiamos nuestros pensamientos no podemos cambiar nuestra forma de ser ni nuestra forma de vivir, el Apóstol Pablo lo declara:

Romanos 12 (Versión Dios Habla Hoy)

2No vivan ya según los criterios del tiempo presente; al contrario, cambien su manera de pensar para que así cambie su manera de vivir y lleguen a conocer la voluntad de Dios, es decir, lo que es bueno, lo que le es grato, lo que es perfecto.

Lo que has logrado en tu vida, es el resultado de tus pensamientos, el limite de tu capacidad es lo que alma piensa, por eso la prosperidad viene en la medida que prospera nuestra alma, si tu piensas que puedes, podrás, pero si dices, yo no podré, entonces no podrás, veamos como cambiamos nuestra mente para así cambiar nuestros pensamientos y por consiguiente cambiar nuestra forma de vida:

 

1 Corintios 2

12 Y nosotros hemos recibido, no el espíritu del mundo, sino el Espíritu que viene de Dios, para que conozcamos lo que Dios nos ha dado gratuitamente, 13 de lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las enseñadas por el Espíritu, combinando pensamientos espirituales con palabras espirituales. 14 Pero el hombre natural no acepta las cosas del Espíritu de Dios, porque para él son necedad; y no las puede entender, porque se disciernen espiritualmente. 15 En cambio, el que es espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado por nadie. 16 Porque ¿quien ha conocido la mente del Señor, para que le instruya? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo.

Así es hermano, desde el momento que aceptaste a Cristo como tu salvador y Señor, el te ha dado la capacidad de pensar como El, ahora tu preguntaras ¿Por qué entonces tengo estos pensamientos? Te explicare esto que es muy importante, tu sigues teniendo tu mente humana, y ahora en Cristo tienes también tu mente espiritual, la Biblia llama a esto “el hombre viejo” y “el nuevo hombre”, ahora la pregunta es ¿Cuál vas a usar para pensar? El Apóstol pablo escribió:

 

Efesios 4

17 Esto digo, pues, y afirmo juntamente con el Señor: que ya no andéis así como andan también los gentiles, en la vanidad de su mente, 18 entenebrecidos en su entendimiento, excluidos de la vida de Dios por causa de la ignorancia que hay en ellos, por la dureza de su corazón; 19 y ellos, habiendo llegado a ser insensibles, se entregaron a la sensualidad para cometer con avidez toda clase de impurezas. 20 Pero vosotros no habéis aprendido a Cristo de esta manera, 21 si en verdad lo oísteis y habéis sido enseñados en El, conforme a la verdad que hay en Jesús, 22 que en cuanto a vuestra anterior manera de vivir, os despojéis del viejo hombre, que se corrompe según los deseos engañosos, 23 y que seáis renovados en el espíritu de vuestra mente, 24 y os vistáis del nuevo hombre, el cual, en la semejanza de Dios, ha sido creado en la justicia y santidad de la verdad.

Notemos varias cosas, Pablo muestra que como hijos de Dios tenemos ya la capacidad de andar según la mente de Cristo, los del mundo no pueden porque ellos solo tienen la mente caída de la naturaleza humana, ahora bien, nosotros debemos despojarnos del viejo hombre y renovar nuestra mente, dejar desarrollar la mente de Cristo que hay en nosotros, ahora te explicare como podemos lograr esto, el Señor Jesús dijo:

Mateo 15

18 Pero lo que sale de la boca proviene del corazón, y eso es lo que contamina al hombre. 19 Porque del corazón provienen malos pensamientos, homicidios, adulterios, fornicaciones, robos, falsos testimonios y calumnias. 20 Estas cosas son las que contaminan al hombre; pero comer sin lavarse las manos no contamina al hombre.

Si notas, los malos pensamientos contaminan al hombre, y los pensamientos vienen del corazón, entonces vemos que el problema esta en nuestro corazón, ahora veamos el secreto para limpiar nuestro corazón y entonces renovar nuestra mente:

 

Proverbios 4

20 Hijo mío, presta atención a mis palabras, inclina tu oído a mis razones; 21 que no se aparten de tus ojos, guárdalas en medio de tu corazón. 22 Porque son vida para los que las hallan, y salud para todo su cuerpo. 23 Con toda diligencia guarda tu corazón, porque de él brotan los manantiales de la vida. 24 Aparta de ti la boca perversa, y aleja de ti los labios falsos. 25 Miren tus ojos hacia adelante, y fíjese tu mirada en lo que está frente a ti. 26 Fíjate en el sendero de tus pies, y todos tus caminos serán establecidos. 27 No te desvíes a la derecha ni a la izquierda; aparta tu pie del mal.

Aquí esta la solución, prestar atención a la palabra y guardarla en el corazón, solo así nuestro corazón será limpiado y entonces brotaran manantiales de vida, (en el verso 24 dice “aparta la boca perversa”), pero recuerda que “de la abundancia del corazón habla la boca”, entonces si tenemos un corazón limpio, hablaremos cosas limpias y pensaremos cosas limpias, estos versículos nos exhortan a guardar nuestros oídos y nuestros ojos, estos son las puertas de nuestro corazón, nuestro corazón se llena de lo que oímos y vemos, por eso la escritura dice que la fe viene por el oír, pero el Señor Jesús dijo también que “si tu ojo esta lleno de luz todo tu cuerpo tendrá luz, pero si tu ojo tiene tinieblas todo tu cuerpo tendrá tiniebla”.

Andamos Mal porque pensamos Mal, pensamos Mal porque nuestro corazón esta sucio, nuestro corazón esta sucio porque lo contaminamos con lo que vemos y oímos. Empecemos hoy a oír y leer más la palabra de Dios y atesorémosla en nuestro corazón, entonces nuestro corazón será limpio y nuestros pensamientos cambiaran renovando nuestra forma de vida. En este proceso de formación debemos vencer nuestra vieja naturaleza pecaminosa, no podemos hablar de una nueva vida de abundancia en Cristo si todavía vivimos conforme al hombre viejo.

 

Despojémonos del Viejo Hombre

El primero enemigo que el pueblo de Israel enfrento camino a Canaán fue Amalec, entonces de igual forma nosotros debemos enfrentarnos a Amalec, empezaremos diciendo que Amalec es descendiente de Esau (Génesis 36:12), recordemos que Esau es el hermano gemelo de Jacob (Israel), los dos estaban en el mismo vientre de su madre Rebeca esposa de Isaac y aunque Esau nació primero, Dios escogió a Jacob:

 

Romanos 9

10 Y no sólo esto, sino que también Rebeca, cuando concibió mellizos de uno, nuestro padre Isaac 11 (porque aún cuando los mellizos no habían nacido, y no habían hecho nada, ni bueno ni malo, para que el propósito de Dios conforme a su elección permaneciera, no por las obras, sino por aquel que llama), 12 se le dijo a ella: El mayor servirá al menor. 13 Tal como está escrito: A Jacob ame, pero a Esau aborrecí.

Esau y Jacob son figura de nosotros mismos, Esau es la carne, lo que nació primero pero Dios lo aborreció y declaró que seria destruido para siempre (Malaquías 1:1-4) y luego nació Jacob, que es en figura nuestro nuevo hombre espiritual, y Dios lo amo con amor eterno, estos dos personajes nos hablan de nuestras dos naturalezas. Dios odia nuestra naturaleza caída y por eso dice que los que andan conforme a la carne no pueden agradar a Dios (Romanos 8:8), los que somos hijos de Dios somos los guiados por su Espíritu (Romanos 8:14). Si Amalec es descendiente de Esau, y Esau en figura simboliza nuestra naturaleza caída y carnal, entonces Amalec es el pecado mora en la carne, lo que hace que andemos en inmoralidades, impurezas, enemistades, pleitos, celos, borracheras, orgías y cosas semejantes que hacen que no podamos heredar el reino de Dios (Gálatas 5:19). Amalec es el primer enemigo a vencer rumbo a Canaán y es uno de los más duros, porque es parte nuestra, es nuestra misma carne, es un conflicto titánico, el Apóstol Pablo lo expreso:

 

Romanos 7

18 Porque yo sé que en mí, es decir, en mi carne, no habita nada bueno; porque el querer está presente en mí, pero el hacer el bien, no. 19 Pues no hago el bien que deseo, sino que el mal que no quiero, eso practico. 20 Y si lo que no quiero hacer, eso hago, ya no soy yo el que lo hace, sino el pecado que habita en mí.

Si amado hermano, esta es una realidad bien dura de entender, es una lucha a muerte, por un lado Amalec, nuestras concupiscencias, nuestras carnalidades, el pecado que mora en nuestro carne nos quiere arrastrar a hacer lo malo, Amalec es rebelde a Dios, pero lo mas tremendo que es mas fuerte que nosotros, así es hermano, ¿sabes porque hacemos a veces lo que no queremos? Porque Amalec es muy fuerte, hemos perdido la batalla porque hemos ido en nuestras fuerzas y así no se puede, te pondré un ejemplo: “tu dices yo se que aunque vaya a tal lugar o haga tal cosa no voy a desviarme, puedo controlarme, he madurado, y resulta que terminas haciendo lo malo que asegurabas que no harías”, ¿sabes por que? Porque Amalec se aprovecha de ti cuando estás confiado, llega por la retaguardia en aquellas cosas que creemos inofensivas como una mirada prohibida, como una platica indebida, en las cosas que creemos que no hay mucho peligro, ahí empieza el engaño de Amalec que finalmente nos hace caer:

 

Deuteronomio 25

17 Acuérdate de lo que te hizo Amalec en el camino cuando saliste de Egipto, 18 cómo te salió al encuentro en el camino, y atacó entre los tuyos a todos los agotados en tu retaguardia cuando tú estabas fatigado y cansado; y él no temió a Dios.

Amado hermano, a Amalec no se le puede dar tregua, si empezamos a alimentar nuestra carne, rápidamente nos domina, empieza haciéndonos ceder poco a poco y cuando menos esperamos estamos haciendo lo que no queremos, tu no puedes confiarte, si cedes un poquito terminarás vencido, con que razón nos exhorta la escritura a no proveer para los deseos de carne (Gálatas 5:16), ahora veamos como derrotó el pueblo de Israel a Amalec:

Éxodo 17

8 Entonces vino Amalec y peleó contra Israel en Refidim. 9 Y Moisés dijo a Josué: Escógenos hombres, y sal a pelear contra Amalec. Mañana yo estaré sobre la cumbre del collado con la vara de Dios en mi mano. 10 Y Josué hizo como Moisés le dijo, y peleó contra Amalec; y Moisés, Aarón y Hur subieron a la cumbre del collado. 11 Y sucedió que mientras Moisés tenía en alto su mano, Israel prevalecía; y cuando dejaba caer la mano, prevalecía Amalec. … 13 Y Josué deshizo a Amalec y a su pueblo a filo de espada. 14 Entonces dijo el Señor a Moisés: Escribe esto en un libro para que sirva de memorial, y haz saber a Josué que yo borraré por completo la memoria de Amalec de debajo del cielo. 15 Y edificó Moisés un altar, y le puso por nombre El Señor es mi Estandarte, 16 y dijo: El Señor lo ha jurado; el Señor hará guerra contra Amalec de generación en generación.

Amado hermano, en este relato vemos como Israel venció a Amalec, quiero que notes algo bien importante, quien venció a Amalec fue Josué (Yeshua), este Josué es figura de Jesús, El único que puede destruir a Amalec, El único que puede libertarnos de la esclavitud del pecado que hay en nuestra carne es Jesucristo nuestro Señor (Romanos 8:1-2), nosotros lo que debemos hacer es como Moisés orar, clamar porque la batalla es del Señor, cuando tu y yo queremos pelear esta batalla con nuestras fuerzas somos derrotados, el Señor dijo “No es con ejercito ni con fuerza, sino con mi Santo Espíritu”, si amado hermano, tu y yo debemos orar para que el fuego del Espíritu Santo empiece a consumir a Amalec dentro de nosotros, quiero que también notes que cuando Moisés se cansaba de orar Amalec prevalecía, si amado hermano, es una lucha de cada día, por eso dice “El Señor peleara con Amalec de Generación en Generación”, en el momento que dejamos de vivir por el Espíritu, Amalec empieza a tomar fuerza, el Señor ha jurado que un día no vivirá mas Amalec, pero eso será cuando suene la trompeta y nuestro cuerpo sea transformado a la semejanza del cuerpo de nuestro Señor Jesucristo (1 Corintios 15:50), mientras ese día llega debemos vencer a Amalec cada día para poder alcanzar la vida en abundancia que Dios tiene para nosotros aquí en la tierra y luego la vida eterna. No dejes amado hermano que te suceda lo que le sucedió al Rey Saúl, que peleó con Amalec pero por darle tregua y terminó muerto, Dios le dio una orden al Rey Saúl:

 

1 Samuel 15

2 Así dice el Señor de los ejércitos: “Yo castigaré a Amalec por lo que hizo a Israel, cuando se puso contra él en el camino mientras subía de Egipto. 3 “Ve ahora, y ataca a Amalec, y destruye por completo todo lo que tiene, y no te apiades de él; antes bien, da muerte tanto a hombres como a mujeres, a niños como a niños de pecho, a bueyes como a ovejas, a camellos como a asnos.”

Dios sabia que si Saúl no destruía a su Amalec (su viejo hombre), terminaría muerto, el andar en la carne es muerte dice la escritura (Romanos 8:6), Saúl no obedeció y perdonó a los niños Amalecitas, al final El que le dio el toque de gracia cuando murió fue un amalecita (2 Samuel 1:1-8), si no le declaras la guerra a Amalec terminara evitando que llegues a Canaán, debemos vencerlo, oremos en todo tiempo como Moisés en el monte para que nuestro Josué (Yeshua) “Jesús” destruya a Amalec cada día y podamos avanzar en este camino al verdadero Canaán. Veamos el siguiente principio para alcanzar la prosperidad en Dios.

Alcanzando la Prosperidad en Dios parte 02

diciembre 23, 2009

El Proceso de Perfeccionamiento

 

Introducción

Claro que hay una vida de bendición para nosotros, es la promesa de Dios prosperarnos en todo, pero como vimos en el punto anterior, primero debe formarnos, y es una formación integral, el Señor Jesús dijo “sed perfectos como vuestro Padre que esta en los cielos es perfecto” (Mateo 5:48), empezaremos diciendo que la perfección es un proceso que tiene un inicio y que se completa al terminar la obra, el diccionario Strong define perfecto como algo completo, sin defecto, intachable, integro, entero, recuerda que el pecado se define como errar, es decir que alguien perfecto es alguien que no peca, Dios quiere que seamos perfectos como El es perfecto, pero es un proceso, que requiere tiempo.

La escritura declara “y que la paciencia ha de tener su perfecto resultado, para que seáis perfectos y completos, sin que os falte nada” (Santiago 1:4), nota que santiago dice que como resultado de un proceso que en el cual debemos ser pacientes para alcanzar la perfección, ahora para entender este proceso de perfeccionamiento debemos verlo desde la perspectiva de Dios y desde la nuestra, el Apóstol Pablo escribió:

 

La realidad de Dios y nuestra realidad

 

Filipenses 3:12 No que ya lo haya alcanzado o que ya haya llegado a ser perfecto, sino que sigo adelante, a fin de poder alcanzar aquello para lo cual también fui alcanzado por Cristo Jesús. 13 Hermanos, yo mismo no considero haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando lo que queda atrás y extendiéndome a lo que está delante, 14 prosigo hacia la meta para obtener el premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús. 15 Así que todos los que somos perfectos, tengamos esta misma actitud; y si en algo tenéis una actitud distinta, eso también os lo revelará Dios;

Notemos que primero dice en el verso 12 “no que haya llegado a ser perfecto”, pero en el verso 15 dice “los que somos perfectos”, entonces ¿era perfecto o no era perfecto? En el verso 12 dice que no ha alcanzado la perfección y en el verso 15 dice que es perfecto, cuando no entendemos la perspectiva de Dios diríamos que aquí hay una contradicción pero no es así, debemos darnos cuenta que Dios vive en un eterno presente es decir que delante de El no existe el tiempo como lo es para nosotros, Dios ve todo de una vez, desde el principio hasta el fin, nosotros apenas vivimos un momento a la vez.

Nosotros en nuestro presente vemos que no hemos alcanzado la perfección pero Dios en su eterno presente ve el final y nos ve completos en Cristo (Colosenses 2:10), para entender mejor esto debes saber que nuestra vida es como una película en la que nosotros en nuestra realidad estamos viviendo la escena actual pero Dios en su realidad en su eterno presente ve toda la película, sabe como termina pues El la creo. Ahora que sabemos como Dios ve y como nosotros vemos, empecemos a conocer el proceso de perfección que estamos viviendo.

La Perfección es Integral

 

1 Tesalonicenses 5

23 Y que el mismo Dios de paz os santifique por completo; y que todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea preservado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo.

El Apóstol Pablo sabía esta realidad, que en Cristo hemos sido creados, y escogidos, y destinados para su gloria eterna, así que el mismo nos esta perfeccionando (Filipenses 1:6) y que la obra será completada hasta el día en que regrese. Nota que todo nuestro ser, somos seres tripartitos, el orden del perfeccionamiento esta aquí, “Espíritu, Alma y Cuerpo”.

 

Primero es la perfección del Espíritu

 

1 Juan 5

18 Sabemos que todo el que ha nacido de Dios, no peca; sino que aquel que nació de Dios le guarda y el maligno no lo toca.

La pregunta es ¿Todavía pecas tu? Seguro que si, de una forma u otra el pecado nos alcanza, ¿quiere decir que no hemos nacido de Dios porque pecamos? Por eso es importante entender el proceso de perfeccionamiento, lo único que ahora tenemos nacido de Dios es nuestro Espíritu, lo que no peca es nuestro Espíritu, esto fue lo primero que Dios perfeccionó y fue hecho cuando aceptamos a Jesús como nuestro Salvador y Señor.

 

Segundo es la perfección del Alma

El proceso de perfeccionar nuestra alma es lo que esta haciendo el Espíritu Santo en nosotros, y esto es lo que define nuestra prosperidad material, debemos entender algo bien importante, el alma eres realmente tu, es tu esencia como persona, el Espíritu es lo que tienes de Dios y el cuerpo es lo que tienes del mundo, pero tu eres un alma viviente, el proceso de perfeccionar nuestra alma dura toda la vida, tu estado de animo, tus pensamientos, tus sentimientos, el alma con poco se entristece, con cualquier problema se carga, con cualquier malentendido se resiente, en fin, el alma es la que nos lleva a las cosas buenas o a las malas, porque en el alma esta nuestra voluntad, y Dios desea que la entreguemos por amor, que podamos decir hágase tu voluntad y no la mía, el proceso de perfeccionamiento mas difícil es perfeccionar nuestra alma, y esto lo esta realizando el Espíritu Santo, y lo realiza por medio de la palabra:

 

Salmo 19

7 La ley del Señor es perfecta, que restaura el alma; el testimonio del Señor es seguro, que hace sabio al sencillo.

Esto fue lo que Dios quiso hacer con el pueblo de Israel pero no entendieron, ¡Sin almas restauradas no hay prosperidad en Dios!, amado hermano Dios no tiene ningún problema en hacernos ricos de un día para otro, pero si nuestra alma no esta preparada, eso nos haría mal en vez de bien:

3 Juan 2

2 Amado, ruego que seas prosperado en todo así como prospera tu alma, y que tengas buena salud.

Notemos que dice “prosperado en todo” pero en la medida que “prospera tu alma”, es decir que Dios nos prospera en la medida que nuestra alma prospera, esto quiere decir que mi prosperidad material depende de mi prosperidad Espiritual, si amado hermano, Dios quiere que primero entendamos el sentido de la vida verdadera, el mundo nos hace creer que nuestro éxito se mide en relación a cuanta prosperidad económica tenemos y olvidamos que la vida en la tierra solo es una etapa de preparación para nuestra alma, el Señor Jesús contó la parábola de un hombre rico (Lucas 12:16-21) que había “prosperado materialmente” y que había dicho a su Alma “Alma, tienes muchos bienes depositados para muchos años; descansa, come, bebe, diviértete.” Pero Dios le dijo: “¡Necio! Esta misma noche te reclaman el alma; y ahora, ¿para quién será lo que has provisto?”, así le acontece a quien es rico material pero no espiritualmente.

La Palabra Restaura el Alma, y una Alma restaurada es Una Vida Prosperada, entonces podemos decir que somos “Prosperados por la palabra”.

Amado hermano, la vida no consiste en la riqueza material (Lucas 12:15), te diré algo que debes saber, el alma humana necesita estar satisfecha, y el error del mundo es buscar la satisfacción en las cosas materiales como, casa, carro, comida, bebida, drogas, sexo, en resumen en todo tipo de diversiones, y aun nosotros los Cristianos cuando no hemos entendido la realidad de la vida buscamos satisfacer nuestra alma en la bendición material de Dios y nos afanamos en buscarla, por eso cuando vienen las pruebas y estamos en problemas económicos, familiares o sentimentales nos sentimos fracasados porque hemos creído que el éxito de la vida consiste en la prosperidad material.

 

Tercero y Ultimo es la perfección del Cuerpo

Ahora veamos la perfección en el cuerpo, nuestro cuerpo en la actualidad es de carne y sangre y lo recibimos a consecuencia del pecado, por eso la escritura declara que carne y sangre no pueden heredar el reino de Dios, es decir que este cuerpo imperfecto por el pecado no puede ingresar al reino de Dios, debe ser perfeccionado, restaurado a la perfección que tuvo cuando fue creado, y eso sucederá en la resurrección, recuerda que cuando Jesús resucito el tenia un cuerpo de carne y hueso, no de carne y sangre, su nuevo cuerpo al resucitar había sido perfeccionado, por eso el Apóstol Pablo declara:

 

1 Corintios 15

50 Y esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios; ni lo que se corrompe hereda lo incorruptible. 51 He aquí, os digo un misterio: no todos dormiremos, pero todos seremos transformados 52 en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la trompeta final; pues la trompeta sonará y los muertos resucitarán incorruptibles, y nosotros seremos transformados. 53 Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad.

Nuestro cuerpo es solo un tabernáculo, un estuche para nuestro ser interior (espíritu y alma), al venir nuestro Señor Jesús, cuando suene esa trompeta será transformado, será perfecto, sin pecado, el perfeccionamiento del cuerpo será en un momento, en un abrir y cerrar de ojo, y será lo ultimo que nos perfeccione Dios, entonces seremos completamente perfectos, y estaremos listos para alcanzar la gloria eterna, el verdadero Canaán, si vamos en búsqueda de esa meta, primero lo espiritual, lo que es eterno, entonces nuestra alma será prosperada, y Dios nos añadirá todo lo material.

 

El Sufrimiento es parte del método de perfeccionamiento

A veces (muchas diría) viene el sufrimiento, pero es para perfeccionarnos:

1 Pedro 5:10 Y después de que hayáis sufrido un poco de tiempo, el Dios de toda gracia, que os llamó a su gloria eterna en Cristo, El mismo os perfeccionará, afirmará, fortalecerá y establecerá.

Antes de la bendición esta la formación, y la formación a veces es difícil, y tenemos que “sufrir un poco de tiempo” como dice Pedro, ¿Quien creería que detrás de todo el sufrimiento de José estaba la mano poderosa de Dios dirigiéndolo todo?, ya sabemos todo lo que paso José, vergüenzas, sufrimientos, cárcel, pero él entendió y por eso al final pudo decir:

 

Génesis 45:7 Y Dios me envió delante de vosotros para preservaros un remanente en la tierra, y para guardaros con vida mediante una gran liberación. 8 Ahora pues, no fuisteis vosotros los que me enviasteis aquí, sino Dios; y El me ha puesto por padre de Faraón y señor de toda su casa y gobernador sobre toda la tierra de Egipto.

Notemos que dice, no fuisteis vosotros los que me enviasteis aquí (verso 8), tremendo hermano, aun las cosas difíciles Dios las controla y las permite para perfeccionarnos, para prepararnos para la gloria que vendrá después. Meditemos como termino la vida de José, sentado en el trono, esta es la promesa para nosotros, pero debemos saber que antes de la coronación, esta la aflicción, antes de la bendición, la prueba, antes de que Dios mandara a Moisés a liberar al pueblo, lo paso por el desierto, si vemos el salmo 23 antes de la copa rebosante esta el valle de sombra y muerte. Aun el mismo Señor Jesús fue perfeccionado como hombre por medio de la aflicción (Hebreos 2:10), y la escritura nos exhorta a considerar su ejemplo pues él sabia que tenia que padecer para lograr nuestra salvación (Hebreos 12:2), así nosotros padecemos porque Dios nos ama y nos debe perfeccionar para que podamos alcanzar la gloria eterna (Hebreos 12:5-10).

Si no entendemos el propósito de las pruebas (correcciones, disciplinas, etc.), entonces podemos dar lugar a la amargura, a reclamarle a Dios, creer que no nos ama, esto trae dificultades y contamina aun a los que están a nuestro alrededor debido a nuestra conducta. Lo que Dios esta haciendo es prepararnos para alcanzar toda la bendición que tiene para nosotros, amado hermano Dios desea que le amemos a él, y no lo que él nos da, cuando lo amamos por sobre todas las cosas entonces él pueda darnos todas las cosa, él lo ha prometido (Romanos 8:32)

El Alma solo se sacia en la presencia de Dios

El sabio Salomón escribió:

 

Eclesiastés 6:3 Si un hombre engendra cien hijos y vive muchos años, por muchos que sean sus años, si su alma no se ha saciado de cosas buenas, y tampoco halla sepultura, entonces digo: Mejor es el abortivo que él,

Notemos que dice si su alma no se ha saciado de cosas buenas, si lees el libro de Eclesiastés te darás cuenta que el sabio Salomón buscó satisfacer su alma con todo tipo de placeres, pero entendió que el alma solo queda satisfecha cuando estas delante de Dios, no hay mayor gozo, mayor placer, mayor gloria para nuestra vida que habitar en su presencia, David decía:

 

Salmo 27

4 Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré: Que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, Para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo.

El sabia que lo único que tiene valor en esta vida es buscar a Dios todos los días, cuando vemos la vida de David nos damos cuenta que vivió lleno de días, de gozo, de riquezas, de victoria (1 Crónicas 29:28) porque llego a entender el secreto de la prosperidad, que primero es la prosperidad Espiritual, lo material viene por añadidura, el Señor Jesús dijo:

 

Lucas 12

29 Vosotros, pues no busquéis qué habéis de comer, ni qué habéis de beber, y no estéis preocupados. 30 Porque los pueblos del mundo buscan ansiosamente todas estas cosas; pero vuestro Padre sabe que necesitáis estas cosas. 31 Mas buscad su reino, y estas cosas os serán añadidas. 32 No temas, rebaño pequeño, porque vuestro Padre ha decidido daros el reino. 33 Vended vuestras posesiones y dad limosnas; haceos bolsas que no se deterioran, un tesoro en los cielos que no se agota, donde no se acerca ningún ladrón ni la polilla destruye. 34 Porque donde esté vuestro tesoro, allí también estará vuestro corazón.

Este es el punto mas importante, donde este nuestro tesoro allí estará nuestro corazón, te diré como sabes tu si tienes tu corazón en las cosas de Dios, si estas buscando primeramente el reino de Dios entonces tu alma esta siendo prosperada, porque has entendido que Dios tiene cuidado de ti, eso es confianza plena en Dios, eso es fe, entonces vives agradándole y por eso El pronto te añadirá todo lo que necesitas. El Éxito del Cristiano es permanecer en la presencia de Dios, el salmista dijo “Tu eres mi porción para siempre y fuera de ti nada deseo en la tierra (Salmo 73:25), ahora veamos el otro punto, como hemos dicho todas van relacionadas, no se puede hacer uno y dejar los otros, si buscamos lo espiritual primero eso nos dará madurez, ya que sin madurez no podemos recibir la herencia.

Alcanzando la Prosperidad en Dios parte 01

diciembre 23, 2009

Alcanzando La Prosperidad en Dios

Amado hermano, queremos tratar un tema de suma importancia, y muy controversial en el ámbito cristiano como lo es “La Prosperidad”, ante este nombre hay dos posturas:

1. Los que creen que es necesario ser pobre para ser cristianos, pues dicen que el Señor Jesús no tenia ni donde dormir, y vivió humildemente, sostienen que entre más pobre más santo se es.

2. Los que dicen que debemos tener mucho dinero porque el Señor prometió darnos vida en abundancia.

Creemos que ambas posturas son extremas y no están de acuerdo a la voluntad de Dios, nosotros profesamos una postura diferente, y consideramos que esta de acuerdo a la palabra, creemos que Dios desea prosperarnos, pero de una manera integral, teniendo como prioridad nuestro desarrollo espiritual, creemos que la bendición material es una añadidura de vivir, (no de hablar o saber solamente) conforme a la voluntad de Dios, confesamos que somos prosperados por la palabra, y que en ella encontramos los principios que debemos desarrollar para alcanzar la bendición que Dios tiene ya preparada para nosotros.

 

Puntos fundamentales para alcanzar la prosperidad en Dios

1. Entender La Grandeza de Nuestro Llamado, que Dios ha preparado un reino eterno para nosotros, esa es la gracia que nos ha impartido al destinarnos para nuestro amado.

2. El Proceso de Perfeccionamiento, Dios tiene como objetivo hacernos perfectos de forma integral, ya empezó haciendo perfectos nuestros espíritus cuando recibimos a Cristo, ahora esta perfeccionando nuestra alma, y finalmente lo hará con nuestros cuerpos.

3. Prosperados Por La Palabra, en la medida que el alma es restaurada, en esa medida Dios nos va dando la prosperidad que ha prometido, y Dios hace eso por medio de la palabra, debemos esforzarnos por poner por obra la palabra, eso hará que todo lo que hagamos prospere.

4. La Vida en el Espíritu, debemos saber que lo primero es lo espiritual, hay que madurar para poder disfrutar la vida que Dios tiene para nosotros, debemos renovar nuestra mente para cambiar nuestra actitud, andar en la carne nos quita impide alcanzar la prosperidad.

5. La Mayordomía, debemos entender que sin organización no podemos avanzar, pero sobre todo, definir prioridades, saber que la familia es primero, no podemos servir en la obra si no estamos proveyendo lo que necesita nuestra familia de manera integral.

6. Agradar a Dios, cuando empezamos a entender sus propósitos, a vivir guiados por su espíritu, a ser buenos mayordomos, nuestra forma de vida le agrada, ese es el verdadero evangelio, entonces el nos empieza a dar las bendiciones que tiene para nosotros.

7. Entregando Todo Nuestro Corazón, Dios nos prueba por medio de la ofrenda, si somos fieles en lo poco, nos pondrá en lo mucho, para darle a Dios nuestro corazón, debemos entregar nuestro tesoro ya que está ligado a él.

8. Evitar Lo que Llama La Pobreza, hay actitudes nuestras que pueden alejar la bendición y llamar la escasez y la pobreza.

Entender La Grandeza de Nuestro Llamado

Ya conocemos como el relato bíblico del éxodo del pueblo de Israel nos enseña como Dios envió un libertador para sacarlos de la esclavitud de Egipto, y llevarlos a la vida en abundancia en la tierra prometida, pero si lo vemos en el sentido espiritual, este relato revela el propósito eterno de Dios con su pueblo, Jesucristo es el verdadero libertador que el Padre envió a la tierra para sacarnos de la esclavitud del reino de las tinieblas, y llevarnos la verdadera vida en abundancia, que es la gloria eterna, pero esto no es algo que sucede de la noche a la mañana, es un proceso donde somos preparados, limpiados, santificados y consagrados para lograrlo, eso no entendió el pueblo de Israel, ellos creyeron que Canaán era la vida material y al salir de Egipto la querían ya, pero Dios deseaba hacerles entender la grandeza de su llamado.

Cuando estudiamos el relato del éxodo, nos damos cuenta que gran parte del pueblo de Israel terminó postrado en el desierto sin alcanzar la vida en abundancia, muchos de ellos murmuraron, y le atribuyeron despropósitos a Dios por la situación difícil que estaban viviendo, el fracaso de muchos de ellos se debió a que nunca lograron entender el plan de Dios para sus vidas, un trayecto que según los estudiosos debió durar 14 días, terminó siendo 40 largos años por la ignorancia de ellos. De igual forma, hoy en día, muchos cristianos no logran alcanzar toda la bendición que Dios tiene para Ellos aquí en la tierra, por no entender sus propósitos, viven en el desierto toda su vida porque solamente van tras los bienes materiales.

Amado hermano, la realidad del evangelio no es simplemente salvación de pecados, ni mucho menos una vida llena de bienes materiales, es un proceso de preparación, que Dios esta llevando a cabo, para hacer a sus escogidos, participes de su naturaleza divina. Alcanzar la gloria eterna, unirnos a Cristo, ese el supremo llamamiento. Dios nos ha escogido, para que seamos herederos de su gloria, pero antes, debe prepararnos para poder administrar, y gozar saludablemente de ella, dice la escritura que hasta los ángeles anhelan participar de esto, pero solo ha sido reservado para nosotros. ¿Ya entendiste esta realidad? El Señor Jesús es el verdadero libertador, quien vino desde el cielo a darnos vida (paso 1), y vida en abundancia (paso 2), cuando aceptamos su sacrificio en la cruz recibimos la vida (paso 1), y en ese momento empezó el proceso rumbo a la vida en abundancia (paso 2), mucho pueblo del Señor al igual que el pueblo de Israel creen que solo aceptan a Jesús como Señor y Salvador y la vida en abundancia viene inmediatamente, ¡y esa ha sido su gran desilusión!, alcanzar la vida en abundancia, es un proceso, que puede ser corto o largo, nuestra comprensión o ignorancia del proceso influirá en el tiempo que este pueda durar, el pueblo de Israel estuvo cuarenta años en el desierto porque no comprendió el plan de Dios, en cambio nuestro Señor Jesús estuvo solamente cuarenta días, algo debes tener claro, no hay otra forma de llegar a Canaán, sin antes cruzar el desierto, y el tiempo que dure el trayecto, dependerá de ti, así que veamos el propósito de Dios:

 

El Propósito Eterno

El Apóstol Pablo compara nuestra vida cristiana con una carrera (Hebreos 12:1), toda carrera tiene una meta final, se corre con un propósito bien definido, no conocer la meta seria como correr sin rumbo, así también si no conocemos la meta de nuestra vida andamos como un barco a la deriva, sin brújula, si no conocemos cual es el propósito de nuestra vida no podremos ser verdaderamente felices, hoy en día la gente anda buscando la riqueza pues cree que esa es la felicidad, pero solo si estamos en el camino que Dios tiene preordenado, y vamos en pos de aquello para lo cual nos llamó, podremos ser verdaderamente felices.

 

1. El Propósito es hacernos a la imagen del Señor Jesucristo

Hemos sidos llamados con el propósito de “ser hechos a la imagen del Señor Jesús y compartir su gloria”, esta es la meta de nuestra vida, este es el supremo llamamiento, todo lo que vivimos en esta tierra es para ser formados a semejanza de Cristo, nuestra vida aquí en la tierra es como “ir a estudiar una carrera a la universidad”, al final nos graduaremos pero el titulo no es de ingeniero, licenciado o doctor, es de “hijo de Dios”, esto es lo que Dios ha destinado desde antes de la creación:

 

Romanos 8

28 Y sabemos que para los que aman a Dios, todas las cosas cooperan para bien, esto es, para los que son llamados conforme a su propósito. 29 Porque a los que de antemano conoció, también los predestinó a ser hechos conforme a la imagen de su Hijo, para que El sea el primogénito entre muchos hermanos;

Dios es Amor, y por la necesidad de manifestar su Amor nos creo y nos esta preparando para darnos esa plenitud de amor, ahora por causa del pecado Dios no puede darnos su plenitud de amor, este cuerpo no lo resistiría, pues esta corrupto a causa del pecado original, y es por eso nos esta preparando y perfeccionando para darnos un cuerpo semejantes al de su hijo, la escritura dice que en cuerpo de Jesús residía la plenitud de la divinidad (Colosenses 2:9), y eso es lo que Dios quiere hacer con nosotros también (Efesios 3:19,1 Corintios 15:51-53), si amado hermano, cuando suene esa trompeta seremos transformados a su misma imagen:

 

1 Juan 3

2 Amados, ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que habremos de ser. Pero sabemos que cuando El se manifieste, seremos semejantes a El porque le veremos como El es.

 

2. Dios esta formando la esposa del cordero

El propósito de hacernos a su imagen es que seamos su esposa, veamos la figura de Adán y su mujer, Adán dijo esta “esta es carne de mi carne y hueso de mi hueso”, el original hebreo dice, “esta es imagen mía”, es decir, Dios había hecho a la mujer a imagen de Adán para que fuera su esposa, de igual forma nosotros debemos ser hechos a la imagen de Cristo para ser parte de su esposa. Si meditas cuando Dios creo todas las cosas (Génesis 1 y 2), te darás cuenta que El creo todo para Adán, El quería que Adán disfrutara y fuera Señor de todo lo creado, pero esto solo era un relato profético que nos revela el propósito eterno de Dios, la escritura nos enseña en Romanos 5:14 que Adán era una figura de Cristo, es decir que todo lo que se refiere a Adán, se refería proféticamente a Cristo, es decir, Dios no creo todas las cosas para Adán, las creo para Cristo quien es el “postrer Adán”:

 

Colosenses 1

16 Porque en El fueron creadas todas las cosas, tanto en los cielos como en la tierra, visibles e invisibles; ya sean tronos o dominios o poderes o autoridades; todo ha sido creado por medio de El y para El.

Cuando leemos Génesis 2:18 encontramos que luego de crear todas las cosas Dios ve al hombre y dice “no es bueno que este solo”, esto nos habla del deseo de Dios que su hijo, nuestro Señor Jesucristo no este solo, así que empezó el proceso de formar una ayuda idónea y esa es la Iglesia, la prometida del cordero, y luego al final de formarla se la presenta y se consuma el matrimonio, esto es exactamente lo que sucederá al final de este sistema, las bodas del cordero, el Apóstol Pablo explica en su epístola a los efesios que el relato del Génesis del matrimonio de Adán y su mujer es una figura del verdadero y eterno matrimonio de Cristo y la Iglesia:

 

Efesios 5

31 Por esto el hombre dejara a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne. 32 Grande es este misterio, pero hablo con referencia a Cristo y a la iglesia.

Para eso existimos tu y yo, para ser parte de su iglesia, de su esposa, te diré una tremenda realidad, tu no conociste a Cristo porque quisiste, tu le has recibido porque El Padre decidió hacerte parte de su esposa, por eso el Señor Jesús dijo “nadie viene a mi si el Padre no lo trae” (Juan 6:44), el plan de Dios es formar a la esposa del cordero, para eso has venido a la tierra, para ser formado y llevado a la estatura del varón perfecto.

Todo lo que vemos hoy día dejará de ser, aun los ministerios primarios “Apóstoles, Profetas, Evangelistas, Pastores y Maestros” dejarán de existir, todo lo existe hoy tiene el único propósito de formar y edificar la Iglesia, la prometida del cordero (Efesios 4:11-13). Volviendo al punto de la creación (Génesis 2:18), para formar a la mujer, Dios tuvo primero que dormir a Adán para extraer de su costado una costilla, luego de esa costilla formó a la mujer y la presentó a Adán y se consumó el matrimonio, esto nos habla de que el verdadero Adán, el Señor Jesús, dormiría (muerte en la cruz del calvario) y mientras dormía le abrieron el costado saliendo agua y sangre, en ese momento Dios estaba extrayendo la costilla, ahora esta en la parte de formarla como la esposa del cordero, este es el éxodo que actualmente estamos viviendo y al final cuando estemos listos, nos presentarán al amado y entonces se celebrarán las bodas del cordero, ese es el propósito de Dios de crearnos y escogernos, El nos esta haciendo a la imagen de Cristo para luego consumar el matrimonio eterno.

 

3. Compartiremos la gloria de Cristo

El propósito de nuestra vida es prepararnos para que un día, cuando suene la trompeta, seamos la esposa del cordero, su ayuda idónea para la eternidad, ese es la meta final, ser parte de su cuerpo, su esposa, Dios nos creo para nuestro Señor Jesucristo (1 Corintios 1:9, Efesios 1:3-12). Tu sabes la historia de Job, ¿como pudo resistir tanto?, porque sabia la meta final, el dijo (Job 19:25) “Yo sé que mi Redentor vive, y al final se levantará sobre el polvo.”, Job entendió que la vida en la tierra es nuestra etapa de perfeccionamiento, hay pruebas, dificultades, batallas, pero con el único fin de prepararnos para la gloria eterna:

 

2 Tesalonicenses 2

14 Y fue para esto que El os llamó mediante nuestro evangelio, para que alcancéis la gloria de nuestro Señor Jesucristo.

Esto fue lo que no entendió el pueblo de Israel, se afanaron en lo material, creían que la tierra prometida era Canaán literal, pero como hemos visto, la verdadera Canaán es la gloria eterna, la vida prospera en la tierra es una añadidura de buscar la gloria eterna, Abraham lo supo y por eso la palabra declara:

 

Hebreos 11:9 Por la fe habitó como extranjero en la tierra de la promesa como en tierra extraña, viviendo en tiendas como Isaac y Jacob, coherederos de la misma promesa, 10 porque esperaba la ciudad que tiene cimientos, cuyo arquitecto y constructor es Dios.

Abraham esperaba la ciudad celestial (Hebreos 12:22), el sabia que el reino al que hemos sido llamados es eterno (Hebreos 12:28), en cambio la vida en la tierra es pasajera (1 Juan 2:16-17), había entendido la grandeza del plan de Dios.

El Cuerpo de Cristo parte 06

diciembre 16, 2009

Peligros contra la unidad del Cuerpo de Cristo
Dios desea que busquemos la unidad como cuerpo de Cristo, a eso hemos sido llamado, pero esta unidad solo se logra usando como vinculo el amor entre los diferentes miembros, ahora veremos algunos peligros contra la unidad del cuerpo de Cristo:

Ignorar que cada uno tiene una función dentro del cuerpo
Romanos 12
4 Pues así como en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función, 5 así nosotros, que somos muchos, somos un cuerpo en Cristo e individualmente miembros los unos de los otros.
Obviamente aunque en un cuerpo hay muchos miembros, no todos hacen lo mismo, usemos la analogía del cuerpo humano, yo podría ser mano, tu podrías ser pie, otros hacen función de talón, otros de boca, otros de ojos, así lo declara el Apóstol Pablo en el verso anterior “no todos los miembros tienen la misma función”, aquí encontramos dos peligros que evitan la unidad del cuerpo de Cristo:
1. Que los miembros no conozcan cual es su función y estén haciendo la función errónea, tal vez Dios quiere que tú seas pastor y Tú quieres ser músico, o viceversa.
2. Que hayan miembros que no estén en función, esto seria como tener el cuerpo de Cristo inválido, si amado hermano, cuando tú no estas haciendo ninguna función de edificación dentro del cuerpo entonces estas paralizando parte del cuerpo.
El Señor Jesús dijo “el que no recoge conmigo desparrama, El que no es conmigo es contra mi”, si tu no estas realizando la función que Dios tiene para ti como miembro del cuerpo de Cristo estas evitando que el cuerpo funcione adecuadamente en unidad, el Apóstol Pablo continua escribiendo a los romanos con respecto a nuestras diversas funciones:
Romanos 12
6 Pero teniendo dones que difieren, según la gracia que nos ha sido dada, usémoslos: si el de profecía, úsese en proporción a la fe; 7 si el de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza; 8 el que exhorta, en la exhortación; el que da, con liberalidad; el que dirige, con diligencia; el que muestra misericordia, con alegría.
Te diré algo bien tremendo, Dios tiene una función para ti, no hay nadie, nadie, nadie, dentro del cuerpo de Cristo que no tenga una función que desarrollar, por mucho tiempo la Iglesia del Señor cayo en religiosidad conformándose con ir al templo, estar sentado, recibir palabra y volver nuevamente a la vida diaria, pero no es así amado hermano, vamos al templo pues ahí somos instruidos para luego al salir realizar nuestra función dentro del cuerpo de Cristo, Dios ha preparado de antemano la función que tu debes desarrollar, tu debes hoy buscar que Dios te revele cual es esa función que tiene para ti, pero debes tener claro que indistintamente de la función que desarrolles todo se debe realizar con el propósito de edificar el cuerpo de Cristo.
Esta es una tremenda realidad, hasta que cada miembro descubra cual es su función entonces el cuerpo de Cristo funcionara y crecerá hasta dar la estatura que Dios quiere, la Biblia dice:
Efesios 4
15 sino que hablando la verdad en amor, crezcamos en todos los aspectos en aquel que es la cabeza, es decir, Cristo, 16 de quien todo el cuerpo (estando bien ajustado y unido por la cohesión que las coyunturas proveen), conforme al funcionamiento adecuado de cada miembro, produce el crecimiento del cuerpo para su propia edificación en amor.
Cuando cada miembro del cuerpo esta ajustado y unido realizando su función entonces el cuerpo como una unidad empieza a crecer, el problema muchas veces resulta porque todos los miembros quieren sobresalir haciendo las funciones que se consideran mas importantes, pero dentro del cuerpo todas las funciones son importantes, cualquier parte que no realice la función para la cual fue creada ocasiona un tremendo daño en el desarrollo del cuerpo, el Apóstol explico esta dependencia entre los miembros del cuerpo de Cristo:
1 Corintios 12
14 Porque el cuerpo no es un solo miembro, sino muchos. 15 Si el pie dijera: Porque no soy mano, no soy parte del cuerpo, no por eso deja de ser parte del cuerpo. 16 Y si el oído dijera: Porque no soy ojo, no soy parte del cuerpo, no por eso deja de ser parte del cuerpo. 17 Si todo el cuerpo fuera ojo, ¿qué sería del oído? Si todo fuera oído, ¿qué sería del olfato? 18 Ahora bien, Dios ha colocado a cada uno de los miembros en el cuerpo según le agradó. 19 Y si todos fueran un solo miembro, ¿qué sería del cuerpo? 20 Sin embargo, hay muchos miembros, pero un solo cuerpo. 21 Y el ojo no puede decir a la mano: No te necesito; ni tampoco la cabeza a los pies: No os necesito. 22 Por el contrario, la verdad es que los miembros del cuerpo que parecen ser los más débiles, son los más necesarios; 23 y las partes del cuerpo que estimamos menos honrosas, a éstas las vestimos con más honra; de manera que las partes que consideramos más íntimas, reciben un trato más honroso, 24 ya que nuestras partes presentables no lo necesitan. Mas así formó Dios el cuerpo, dando mayor honra a la parte que carecía de ella, 25 a fin de que en el cuerpo no haya división, sino que los miembros tengan el mismo cuidado unos por otros. 26 Y si un miembro sufre, todos los miembros sufren con él; y si un miembro es honrado, todos los miembros se regocijan con él. 27 Ahora bien, vosotros sois el cuerpo de Cristo, y cada uno individualmente un miembro de él.

No discernir el cuerpo de Cristo
Dios quiere la unidad por eso tiene una función perfecta para cada miembro, en estos versos encontramos otro peligro que puede evitar la unidad del cuerpo de Cristo es cuando no hemos discernido la dependencia que hay entre todos, cuando ignoramos que cada uno es parte del otro perdemos de vista la unidad, el Apóstol Pablo escribió:
1 Corintios 11
29 Porque el que come y bebe sin discernir correctamente el cuerpo del Señor, come y bebe juicio para sí.
El Apóstol enfatiza que El que participa de la cena debe saber que esta haciendo, cuando Tu participas de la cena del Señor estas participando de su cuerpo, y si no disciernes que tu hermano es miembro también del cuerpo de Cristo y Tu hablas de El, lo juzgas, piensas mal aunque sea que tengas razón tu no debes hacerlo pues lo estas haciendo de Cristo mismo y por eso El que tal hace como y bebe juicio para si, amado hermano tu debes saber que tu hermano, aunque parezca mas débil o mas fuerte, aunque sea carnal o muy espiritual te necesita a ti tanto como tu lo necesitas a El, por eso la ley de Dios se resume en “Ama a tu prójimo como a ti mismo”, y no dice si esta portándose bien o no, porque en verdad que tu prójimo eres tu mismo, pues es miembro tuyo y tu miembro de El, y ambos miembros de Cristo.

La insujeción a la cabeza
Ahora veamos otro peligro que puede evitar que logremos la unidad que Dios desea que haya en el cuerpo de Cristo, la escritura declara que Cristo es la cabeza, y la Iglesia es el cuerpo, si meditas en el cuerpo humano, la cabeza es la que ordena lo que hace el cuerpo, entonces cuando un miembro no quiere hacer lo que manda la cabeza esta obstruyendo la unidad, mejor dicho, causando división, si amado hermano, la insujeción a las autoridades es un grave peligro de la unidad, tu Pastor es la cabeza de tu congregación, todos en tu congregación deben ir bajo la visión que Dios ha encomendado a tu autoridad, muchas veces aparecen hermanos que están seguros de poder hacerlo mejor que el Pastor, pero te diré una realidad bien tremenda, si esos hermanos realmente pudieran hacerlo mejor que tu pastor, entonces Dios los hubiera puesto a ellos, si amado hermano, la escritura advierte sobre estos rebeldes que causan división:
Tito 3
10 Al hombre que cause divisiones, después de la primera y segunda amonestación, deséchalo,
11 sabiendo que el tal es perverso y peca, habiéndose condenado a sí mismo.
Judas
17 Pero vosotros, amados, acordaos de las palabras que antes fueron dichas por los apóstoles de nuestro Señor Jesucristo, 18 quienes os decían: En los últimos tiempos habrá burladores que irán tras sus propias pasiones impías. 19 Estos son los que causan divisiones; individuos mundanos que no tienen el Espíritu.
Muchas veces los que causan divisiones son los que idolatran a los ministros, ministerios o congregaciones, el Apóstol Pablo escribe a los corintios (1 Corintios 1:10-17) que no haya división entre ellos, de dejaran la idolatría, pues unos decían yo soy de apolos, yo de Cristo, yo de cefas, yo de pablo, al único que debemos adoración es al Rey de Reyes y Señor de Señores, a Jesucristo nuestro salvador, hoy en día muchos Cristianos idolatran su congregación o su pastor, y esto hace que exista contiendas que causan la división del cuerpo, el Apóstol Pablo dijo:
1 Corintios 3
4 Porque cuando uno dice: Yo soy de Pablo, y otro: Yo soy de Apolos, ¿no sois simplemente hombres? 5 ¿Qué es, pues, Apolos? Y ¿qué es Pablo? Servidores mediante los cuales vosotros habéis creído, según el Señor dio oportunidad a cada uno. 6 Yo planté, Apolos regó, pero Dios ha dado el crecimiento. 7 Así que ni el que planta ni el que riega es algo, sino Dios que da el crecimiento.

El Cuerpo de Cristo parte 05

diciembre 16, 2009

Las Riquezas Son para la Iglesia
Como dije antes, la Iglesia del principio entendió que eran un solo cuerpo y que todos los miembros se necesitan mutuamente, que todos tenían algo que aportar pues todos habían recibido gracia de Cristo, pero hay algo bien importante, las riquezas de Cristo no son para algunos individuos son para su Iglesia, por eso el Apóstol Pablo escribe en su epístola a los colosenses que solamente unidos en amor podemos recibir las riquezas de Dios que están en Cristo (Colosenses 2:2-3), esto lo entendió muy bien la Iglesia del principio, es por eso que no había ningún necesitado porque la unidad que mantenían los hacia alcanzar toda la plenitud de la bendición de Dios que tenemos en Cristo Jesús nuestro Señor amado hermano, hoy mas que nunca debemos unirnos para que la gloria de Cristo sea manifestada, el Señor Jesús oro al padre para que fuéramos unos (Juan 17:20) pues solo así el mundo creería que somos de Dios.
El apóstol Pablo oraba a Dios para que los miembros de la Iglesia tuvieran la revelación de quienes eran en Cristo (Efesios 1:16-23), a que habían sido llamados, y que juntos en unidad pudieran recibir las riquezas de la gloria de Cristo no importando su eran judíos, o gentiles, hombres o mujeres, lo que importante es saber que somos uno en Cristo (Gálatas 3:28), amado hermano, nosotros también debemos orar a Dios para que venga su revelación sobre la realidad de ser Cristianos, sobre la realidad que somos miembros del cuerpo de Cristo, sobre la realidad de que la Iglesia es una sola, y que solamente unidos podemos alcanzar la vida de Cristo, sus riquezas y su gloria, y que podamos vivir los tiempos gloriosos que Dios ha profetizado en su palabra y que también se pueda decir de nosotros:
Hechos 4:32 La congregación de los que creyeron era de un corazón y un alma; y ninguno decía ser suyo lo que poseía, sino que todas las cosas eran de propiedad común.
Reflexión
¿Estas recibiendo el suministro del cuerpo o estas seco? ¿Estas proporcionando tu porción (don) de vida al cuerpo? ¿Estas congregándote o crees que a distancia es suficiente? Oremos a Dios para que su Espíritu revele a nuestro espíritu la realidad de que somos miembros del cuerpo de Cristo, y que la plenitud de Cristo solo la tenemos como Iglesia, todos tenemos algo que aportar, y la comunión con los demás miembros recibimos nuestra alimentación. Amado hermano mas que saberlo, debemos vivirlo, y solo el Espíritu Santo puede hacer la obra para que podamos ser uno en Cristo (1 Pedro 3:8, Filipenses 2:1-2, 2 Corintios 13:11, 1 Corintios 1:10).

La Unción del Cuerpo
En nuestro diario vivir como cristianos hablamos mucho de la unción, decimos; fulano esta ungido, el siervo “x” es un ungido de Dios, “Que unción la que tiene ese hermano, etc., hemos llegado a creer que la unción es algo “raro” que solo esta disponible para algunos siervos especiales, pero no es esa la realidad, recuerda que estamos hablando de la Iglesia de Cristo la cual es su cuerpo. La palabra Cristo en griego significa “ungido”, es decir que Cristo es el ungido de Dios, al iniciar su ministerio él declaró (Lucas 4:18) “EL ESPÍRITU DEL SEÑOR ESTÁ SOBRE MÍ, PORQUE ME HA UNGIDO…”. El Señor recibió la unción cuando salió de las aguas bautismales (Lucas 3:22), entonces dice la escritura que el Espíritu Santo vino “sobre” él, entonces podemos decir que la unción es la presencia del Espíritu Santo “sobre” nuestras vidas, viene sobre nosotros para darnos el poder (DUNAMIS) para realizar la obra de Dios. La unción es la habilitación que recibimos de parte de Dios a través de su Espíritu Santo para desarrollarnos en esta vida haciendo su voluntad, el Señor Jesús después de resucitar, cuando ya se iba les dijo a sus discípulos que necesitaban recibir su unción para hacer la obra de Dios:
Hechos 1:4 Y reuniéndolos, les mandó que no salieran de Jerusalén, sino que esperaran la promesa del Padre: La cual, les dijo, oísteis de mí; 5 pues Juan bautizó con agua, pero vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de pocos días… 8 pero recibiréis poder cuando el Espíritu Santo venga sobre vosotros; y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra.
Notemos que el Espíritu Santo no vino dentro, sino que vino “Sobre”, cuando alguien recibe a Jesucristo como su Señor y Salvador, el Espíritu Santo ingresa dentro de él, en ese momento se recibe la vida de Cristo, si leemos Juan 20:22 aquí ellos reciben el Espíritu Dentro (es la vida de Cristo), pero en el Pentecostés recibieron al Espíritu Sobre esta es la unción. Que el Espíritu Santo venga sobre nosotros significa, que su señorío esta en nuestras vidas la iglesia del principio era una iglesia ungida, poderosa porque vivían bajo la autoridad coordinada, la uncion desciende al cuerpo que esta sujeto a la cabeza. Una cosa es que Dios camine contigo (el nunca nos dejará), pero otra es que tu camines con Dios (obediencia). El Señor Jesús fue ungido hasta después del
bautismo, esto representa que hasta que hemos sido sepultados juntamente con Cristo en su muerte, y que hemos nacido a una nueva vida por su resurrección (Romanos 6:4-6) viene la unción, en la medida que sepultamos nuestra carne y andamos por el Espíritu permanecemos ungidos en Éxodo 30:32 dice que el aceite de la unción (que tipifica la unción del Espíritu Santo) no sería derramado sobre hombre, por eso la unción la recibimos en Cristo, solo un nacido de nuevo puede recibir la unción de Dios, y la unción no es para unos pocos es para todo el cuerpo de Cristo el cuerpo del ungido.

La Unción Desciende de la Cabeza
Nosotros somos ungidos en Cristo al momento que nos hacemos uno con él, “Cristo” es el ungido de Dios, y nuestra unción esta en él, recordemos que como Iglesia somos su cuerpo, y la escritura declara que cuando estamos unidos (Salmo 133:1-2) la unción desciende de la cabeza (que es Cristo) a todo el cuerpo (su Iglesia), entonces que el cuerpo este ungido depende que permanezca sujeto a la cabeza. En los textos anteriores dijimos que la unción es la presencia del Espíritu Sobre Nuestras Vidas, vamos a hacer una analogía del cuerpo humano para entender mejor esta realidad. En nuestro cuerpo, la cabeza (cerebro) manda y dirige el movimiento de todos los miembros, pero la cabeza tiene comunicación con todo los miembros a través del sistema nervioso es decir que a través de los nervios (que están presentes en todos los miembros) la cabeza le indica al cuerpo que hacer, en el cuerpo de Cristo es igual, Cristo es la cabeza, y él se comunica y guía lo que el cuerpo debe hacer a través del Espíritu Santo (que esta en todo aquel que es miembro), entonces para que el cuerpo este sujeto a la cabeza tiene que obedecer lo que dice el Espíritu Santo, esto se conoce como el Señorío del Espíritu Santo, por eso dice que “él viene no solo dentro de nosotros sino también sobre nosotros”, podemos decir claramente que estar sujetos a la cabeza es obedecer las ordenes que el Señor nos da por medio de su Espíritu Santo. Somos ungidos en Cristo, y permanecemos ungidos en la medida que somos sujetos a Cristo, entonces el Espíritu Santo nos da el poder que nos habilita para hacer la voluntad de Dios ser ungido es ser sujeto a su señorío, ser sujeto a su señorío significa estar sujeto a nuestra cabeza que es Cristo. Como cristianos (que en griegos es “cristos” que significa “pequeños ungidos”), necesitamos de la comunión con el Espíritu Santo (2 Corintios 13:14), él es quien nos guía a toda verdad, él es quien nos transmite la voluntad de Dios para nuestras vidas, recordemos que la autoridad de Dios se ve de forma directa cuando nos guía su espíritu y de forma indirecta cuando nos sujetamos a las autoridades establecidas por Dios (Romanos 13).
A veces encontramos algunas contradicciones, por ejemplo, un hermano “carnal” es ungido, profetiza, hace milagros, pero recuerda que cuando venimos a Cristo fuimos ungidos pero por la obediencia al Espíritu permanecemos ungidos tal vez estos hermanos viven con la unción del principio, pero si continúan en desobediencia su unción terminara tarde o temprano porque la unción es un asunto de vida, recuerda que la unción desciende de la cabeza un ejemplo claro lo vemos en Sansón, fue un ungido que tenia tremenda fuerza, empezó a ser desobediente y vio que aun permanecía su fuerza, pero recuerda que la unción se va yendo en la medida que nos alejamos de la cabeza llego el momento en que sansón estaba tan lejos de la obediencia que cuando quiso hacer uso de su “unción” ya esta se le había acabado porque el Espíritu del Señor lo había dejado, amado hermano la unción esta relacionada con la vida de Dios, y no con lo que es bueno o es malo permanecemos ungidos cuando hacemos la voluntad de Dios, cuando obedecemos a su autoridad de forma directa o por medio de sujetarnos a las autoridades delegadas en el mundo, en el trabajo, en la familia y la Iglesia, cuando dejamos de obedecer la unción empieza a disminuir hasta que sentimos que estamos secos.
Reflexión
¿Cómo estas tu? ¿Sientes la unción del Señor en tu vida? ¿O te sientes seco debido a que no has obedecido al Espíritu Santo? Recuerda no importa si parece bueno o malo, lo que importa es lo que ordena el Señor en su palabra, por eso dice que la “unción” nos enseña (1 Juan 2:27), pero cuando solo tenemos la palabra sin el Espíritu, es como tener una ley de muerte. Oro a Dios para que al terminar de leer este estudio le pidas al Espíritu Santo que venga sobre tu vida, que su Señorío sea una realidad en ti y entonces la unción de la cabeza (Cristo) estará sobre tu vida.

El Cuerpo de Cristo parte 04

diciembre 16, 2009

El Nuevo Hombre
Debemos entender lo que es el nuevo hombre para que podamos vivir en el cuerpo de Cristo como Dios espera. Vamos a definir lo que es el viejo hombre para entender mejor este punto, la Biblia no habla de “viejos hombres” en plural, habla del viejo hombre como uno solo, es decir que delante de Dios todos los que descendemos del Adán caído formamos el viejo hombre, no importa de que raza seamos todos los que hemos nacido en este mundo somos miembros del viejo hombre, en todos nosotros esta la naturaleza caída y pecaminosa, por eso la escritura declara hablando del viejo hombre que no hay “ni uno” que haga lo bueno, el viejo hombre es condenado de ser destruido por causa del pecado, para poder alcanzar la vida de Dios nosotros debemos ser parte de un nuevo hombre, asi como en Adán caído somos parte del viejo hombre, en Cristo el Postrer Adán que venció, somos parte del nuevo hombre:
Efesios 4:22 que en cuanto a vuestra anterior manera de vivir, os despojéis del viejo hombre, que se corrompe según los deseos engañosos, 23 y que seáis renovados en el espíritu de vuestra mente, 24 y os vistáis del nuevo hombre, el cual, en la semejanza de Dios, ha sido creado en la justicia y santidad de la verdad.
Esta dualidad la podemos entender en las frases “andar según la carne” que se refiere a la vida del viejo hombre, y “andar en el Espíritu” que se refiere a la vida del nuevo hombre, para vivir plenamente nuestra vida en Cristo quien es el nuevo hombre debemos desechar todo lo que provenga del viejo hombre, el andar en la carne, sus deseos y obras no son aceptadas en esta nueva vida.
2 Corintios 5:17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es ; las cosas viejas pasaron; he aquí, son hechas nuevas.
Nada de lo que procede del viejo hombre es aceptado en la Iglesia, debemos entender que la Iglesia no es algo que se agrega a Cristo, la Iglesia procede de Cristo, podemos decir que Cristo es la Iglesia y que la Iglesia es Cristo, todo lo que hay en la Iglesia es lo que proviene de Cristo, Dios no acepta nada que venga del viejo hombre, no podemos vivir la vida cristiana según los rudimentos del mundo, ni tan siquiera según la sabiduría del mundo, somos llamados a vivir según Cristo, debemos vivir “EN EL, POR EL Y PARA EL”, todo lo que hagamos debemos hacerlo según el nuevo hombre.
Asi como solo hay un nuevo hombre asi también solo hay una Iglesia, no hay muchas, no hay varias, solo una porque Cristo es uno. Uno es parte del nuevo hombre o no es nada, lo demás no sirve, cuando nacemos de nuevo, nacemos de Cristo, estamos en él por eso lo que importa es estar “EN CRISTO”, esto no es cuestión de doctrinas es una cuestión de vida. Si en verdad hemos nacido de nuevo debemos desechar todo lo que provenga del viejo hombre por eso el Señor nos llama a tomar la cruz, solo allí muere lo que proviene del viejo hombre, colosenses 3 nos muestra una comparación entre lo que proviene del viejo hombre y lo que proviene del nuevo:
Colosenses 3:1 Si habéis, pues, resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. 2 Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. 3 Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. 4 Cuando Cristo, nuestra vida, sea manifestado, entonces vosotros también seréis manifestados con Él en gloria. 5 Por tanto, considerad los miembros de vuestro cuerpo terrenal como muertos a la fornicación, la impureza, las pasiones, los malos deseos y la avaricia, que es idolatría. 6 Pues la ira de Dios vendrá sobre los hijos de desobediencia por causa de estas cosas, 7 en las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas. 8 Pero ahora desechad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, maledicencia, lenguaje soez de vuestra boca. 9 No mintáis los unos a los otros, puesto que habéis desechado al viejo hombre con sus malos hábitos, 10 y os habéis vestido del nuevo hombre, el cual se va renovando hacia un verdadero conocimiento, conforme a la imagen de aquel que lo creó; 11 una renovación en la cual no hay distinción entre griego y judío, circunciso e incircunciso, bárbaro, escita, esclavo o libre, sino que Cristo es todo, y en todos. 12 Entonces, como escogidos de Dios, santos y amados, revestíos de tierna compasión, bondad, humildad, mansedumbre y paciencia; 13 soportándoos unos a otros y perdonándoos unos a otros, si alguno tiene queja contra otro; como Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. 14 Y sobre todas estas cosas, vestíos de amor, que es el vínculo de la unidad. 15 Y que la paz de Cristo reine en vuestros corazones, a la cual en verdad fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos. 16 Que la palabra de Cristo habite en abundancia en vosotros, con toda sabiduría enseñándoos y amonestándoos unos a otros con salmos, himnos y canciones espirituales, cantando a Dios con acción de gracias en vuestros corazones. 17 Y todo lo que hacéis, de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias por medio de Él a Dios el Padre.

La Alimentación del cuerpo
Amado hermano, la Iglesia de Cristo no es “como un cuerpo”, es un cuerpo es el cuerpo de Cristo para entender su funcionamiento hay que ver como funciona un cuerpo humano por ejemplo cuando tú comes lo haces a través de tu boca pero el beneficio del alimento lo recibe todo tu cuerpo, no solamente tu boca, así es la Iglesia, nuestra vida espiritual debe verse como un todo y no de forma individual. Imagina por un momento que un miembro del cuerpo, digamos un dedo es quitado de la mano, un momentos después empezaría a ponerse morado y luego perecería (se secaría) debido a que dejo de recibir el alimento que le proporcionaba el cuerpo así es nuestra vida en Cristo, en el momento que nos separamos del cuerpo nos empezamos a secar ya que la vida de Cristo es derramada en la Iglesia, y no en individuos separados, como lo expresa el Salmo 133:
Salmo 133:1 Cántico de ascenso gradual; de David. Mirad cuán bueno y cuán agradable es que los hermanos habiten juntos en armonía… (3); porque allí mandó el SEÑOR la bendición, la vida para siempre.
Hay unos “hijos del diablo” que dicen que no hay necesidad de congregarnos, pero esto es falso lo que busca el enemigo es que nos separemos que nuestra comunión se pierda y así podrá atacarnos de manera individual, pero la palabra de Dios nos exhorta a no dejar de congregarnos (Hebreos 10:25), porque la unidad de los miembros que forman la Iglesia hace que esta sea invencible si amado hermano, tratar de enfrentar al enemigo de forma individual traerá derrota, el mismo Señor Jesús dijo “separado de mi nada podéis hacer”, y recuerda que la Iglesia es su cuerpo, es decir, que separados de la Iglesia nada podemos, pero unidos ni las puertas del infierno prevalecerán contra la Iglesia (nota: no contra individuos separados). Recuerdas como la Iglesia del principio hizo temblar la tierra, hacían prodigios y milagros, los demonios huían, los brujos se convertían, el mundo le temía a la Iglesia, pero porque esta era una sola, no habían divisiones, habían entendido que eran miembros los unos de los otros y que si un miembro estaba mal todo el cuerpo esta mal por eso buscaban suplir las necesidades de todos, dice que no había ni uno necesitado oh amado hermano, que lejos estamos de parecernos a esa Iglesia gloriosa. Se habla tanto de que viene un derramamiento del Espíritu aun mayor del que vivió la Iglesia del principio, y esto verdad, pero antes, la Iglesia debe unificarse, porque solo la totalidad de la Iglesia puede recibir este derramamiento, la Iglesia del principio lo recibió (Hechos 2), cuando 120 hermanos estaban en unidad, como un solo cuerpo, entonces Dios envió su Espíritu Santo en el día de Pentecostés, Amado hermano, Dios no busca vasos individuales para derramar su gloria, solamente la Iglesia (el vaso corporativo) puede manifestar la gloria de Dios, un individuo no puede contener todo el amor de Cristo solamente la totalidad de la Iglesia puede hacerlo, un individuo solo puede recibir una porción que poco o nada le sirve sino la une a las porciones de los demás. Cuando el apóstol Pablo escribía a los miembros de la iglesia en todo el mundo, les recordaba que eran llamados a ser santos pero junto a todos los demás y no de forma separada (1 Corintios 1:2), en su carta a los efesios explica que el conocimiento de toda la plenitud del amor de Dios solo lo puede entender la Iglesia como un todo, y no individuos separados:
Efesios 3:18 seáis capaces de comprender con todos los santos cuál es la anchura, la longitud, la altura y la profundidad, 19 y de conocer el amor de Cristo que sobrepasa el conocimiento, para que seáis llenos hasta la medida de toda la plenitud de Dios.
Nota que dice, que seamos capaces de comprender “CON TODOS LOS SANTOS”, no podemos entenderlo de forma individual, solo la Iglesia puede contener la plenitud de Dios porque Cristo es la plenitud de Dios y la Iglesia es la plenitud de Cristo (Efesios 1:22).
Siempre es mas lo que recibimos que lo que damos, todos los miembros deben aportar lo que han recibido de Cristo, pero eso es poco comparado con lo que debemos recibir de todos los otros miembros, esto quita toda altivez de pensar que somos mas importantes.

El Crecimiento del Cuerpo
Amado hermano, el cuerpo de Cristo crece cuando todos estamos en unidad y aportando lo que Dios nos ha proporcionado (Colosenses 2:19), la escritura declara en Efesios 4:16 que el cuerpo crecer cuando los miembros funcionan adecuadamente proporcionando su suministro al cuerpo. Para entender mejor porque nos necesitamos todos, imaginemos un rompecabezas de millones de partes a cada uno de nosotros se nos ha dado una parte y para obtener el rompecabezas completo debemos armarlo uniendo nuestras partes con las de los demás miembros, así es el cuerpo de Cristo, todos los que hemos sido llamados hemos recibido una porción de la plenitud de Cristo (Juan 1:16), para que la unamos junto a las porciones que todos los demás han recibido y solo así tendremos la plenitud de Cristo así que todos tenemos algo que suministrar al cuerpo de Cristo, todos tenemos algún don que Dios nos ha dado para beneficio del cuerpo, Dios no nos da algo de forma egoísta e individual, todo lo que tenemos lo hemos recibido de Cristo y lo hemos recibido para suministrarlo al cuerpo Cristo, recuerda que el propósito de Dios es formar la esposa de Cristo un cuerpo formado por muchos miembros. ¿Estas suministrando a la Iglesia, la porción de Cristo que tienes?
Romanos 12:4 Pues así como en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función, 5 así nosotros, que somos muchos, somos un cuerpo en Cristo e individualmente miembros los unos de los otros. 6 Pero teniendo dones que difieren, según la gracia que nos ha sido dada, usémoslos: si el de profecía, úsese en proporción a la fe; 7 si el de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza; 8 el que exhorta, en la exhortación; el que da, con liberalidad; el que dirige, con diligencia; el que muestra misericordia, con alegría.
La manera digna de vivir el evangelio (Filipenses 1:27) es en unidad, en la unidad del cuerpo, pues somos el cuerpo de Cristo:
Efesios 4:1 Yo, pues, prisionero del Señor, os ruego que viváis de una manera digna de la vocación con que habéis sido llamados, 2 con toda humildad y mansedumbre, con paciencia, soportándoos unos a otros en amor, 3 esforzándoos por preservar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz. 4 Hay un solo cuerpo y un solo Espíritu, así como también vosotros fuisteis llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; 5 un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, 6 un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todos, por todos y en todos. 7 Pero a cada uno de nosotros se nos ha concedido la gracia conforme a la medida del don de Cristo.
Si mi hermano, cada uno de nosotros tenemos una gracia, un don, una porción de Cristo que debemos usara para edificar el cuerpo de Cristo busquemos preservar la unidad es verdad, hay hermanos difíciles de soportar pero por eso Dios nos ha dado su Espíritu para que con su amor podamos hacerlo.

El Cuerpo de Cristo parte 03

diciembre 16, 2009

La Interdependencia
Creo que la primera barrera a derribar es la autosuficiencia, como consecuencia del pecado, el hombre tiende a considerarse mejor que los demás, la altivez y el orgullo son las semillas que el enemigo siembra para causar divisiones, cuando estamos seguros que solamente nosotros sabemos la solución, cuando creemos que debe hacerse como nosotros pensamos, entonces la altivez ha triunfado, y la consecuencia será una ruptura en la unidad, Dios manda hacer todo lo contrario, ser humildes significa reconocer que no lo sabemos todo, que no lo podemos todo, que necesitamos de los dones que tienen los demás miembros del cuerpo de Cristo, el Apóstol Pablo exhortaba a los cristianos en roma a reconocer que eran miembros del cuerpo de Cristo, y que no debían ser altivos, menospreciando a los demás, creyéndose mejores:
Romanos 12:3 Porque en virtud de la gracia que me ha sido dada, digo a cada uno de vosotros que no piense más alto de sí que lo que debe pensar, sino que piense con buen juicio, según la medida de fe que Dios ha distribuido a cada uno. 4 Pues así como en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función, 5 así nosotros, que somos muchos, somos un cuerpo en Cristo e individualmente miembros los unos de los otros… 16 Tened el mismo sentir unos con otros; no seáis altivos en vuestro pensar, sino condescendiendo con los humildes. No seáis sabios en vuestra propia opinión.
Amado hermano, tu tienes una función que desarrollar yo tengo otra que desarrollar pero ninguno de los dos somos autosuficientes debemos reconocer que somos miembros unos de los otros (1 Corintios 12:12-13), y que nos necesitamos para poder realizar la voluntad de Dios, pero a veces somos tan soberbios que a pesar de que necesitamos tomar una decisión no buscamos el consejo de otro hermano, decimos “yo no necesito de nadie, solo Yo y Dios”, esta es una actitud altiva que solo causa divisiones, recordemos que un solo miembro o unos pocos no hacen el cuerpo, el cuerpo tiene muchos miembros, y todos son necesarios (1 Corintios 12:14-16), tanto se necesita la mano, como se necesita el pie, el oído no puede hacer lo que hace el olfato y viceversa la mano necesita del ojo y el ojo de la mano, así cada uno de nosotros necesita al otro hermano, cada congregación que realmente reconoce que es parte del cuerpo de Cristo, se da cuenta que necesita de las otras congregaciones para poder funcionar de acuerdo al propósito de Dios. Te diré algo bien tremendo, los miembros que consideramos mas débiles son los más necesarios, Dios lo hizo así para evitar las divisiones que causa la altivez por ejemplo aunque las piernas son muy fuertes pero sin los (débiles) tobillos no sirven de mucho no digamos lo débil y delicado son nuestros ojos, pero sin ellos, andaríamos en tinieblas:
1 Corintios 12:18 Ahora bien, Dios ha colocado a cada uno de los miembros en el cuerpo según le agradó…22 Por el contrario, la verdad es que los miembros del cuerpo que parecen ser los más débiles, son los más necesarios; 23 y las partes del cuerpo que estimamos menos honrosas, a éstas las vestimos con más honra; de manera que las partes que consideramos más íntimas, reciben un trato más honroso, 24 ya que nuestras partes presentables no lo necesitan. Mas así formó Dios el cuerpo, dando mayor honra a la parte que carecía de ella, 25 a fin de que en el cuerpo no haya división, sino que los miembros tengan el mismo cuidado unos por otros. 26 Y si un miembro sufre, todos los miembros sufren con él; y si un miembro es honrado, todos los miembros se regocijan con él.
Notemos que Dios ha colocado los miembros como él quiso, todos tenemos virtudes y al mismo tiempo nos necesitamos mutuamente, Dios lo ha equilibrado todo algunos tienen más virtudes pero también tienen mas debilidades, así que ninguno se puede jactar que es mas que el otro cuando nos damos cuenta de esta realidad, entonces tenemos cuidado mutuo cuando alguno esta sufriendo lo asistimos, cuando uno es bendecido nos alegramos, la envidia, el egoísmo, la murmuración, el menosprecio, no tienen cabida en el cuerpo de Cristo, pero esto solo se logra cuando tenemos la revelación de este gran misterio (Efesios 3:4-6) que somos una sola Iglesia, un solo cuerpo, el cuerpo de Cristo y que cualquier cosa que le hacemos a un hermano, se la estamos haciendo al cuerpo de Cristo, es decir, al mismo Cristo, por eso cuando el Señor venga bendecirá a los que entendieron y obraron conforme a esta realidad (Mateo 25:40), pero a los que obraron mal les dirá:
Mateo 25:44 Entonces ellos también responderán, diciendo: “Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, o sediento, o como forastero, o desnudo, o enfermo, o en la cárcel, y no te servimos?” 45 Él entonces les responderá, diciendo: “En verdad os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de los más pequeños de éstos, tampoco a mí lo hicisteis.”
Amado hermano, tal vez tú dirás que es bien difícil porque no todos quieren entender, porque hay muchos que son carnales, ¡tienes razón!, pero recuerda que todos tenemos “debilidades” fue por eso que el Señor nos dio su Espíritu Santo porque solo el amor de Dios nos capacita para soportarnos, perdonarnos y poder tener la unidad que Dios manda:
Colosenses 3:13 soportándoos unos a otros y perdonándoos unos a otros, si alguno tiene queja contra otro; como Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. 14 Y sobre todas estas cosas, vestíos de amor, que es el vínculo de la unidad. 15 Y que la paz de Cristo reine en vuestros corazones, a la cual en verdad fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos.
Dios quiere que su Iglesia sea una unidad entre ella misma y finalmente una unidad con Dios, pero por amor, Dios creo todo por amor la escritura declara que el amor es el vinculo perfecto, cuando Dios creo a Adán (hombre y mujer) los creo para que amaran a Dios en primer lugar y luego se amaran entre ellos, estos son los dos grandes mandamientos de toda la escritura:
Mateo 22
37 Y El le dijo: AMARAS AL SEÑOR TU DIOS CON TODO TU CORAZON, Y CON TODA TU ALMA, Y CON TODA TU MENTE. 38 Este es el grande y el primer mandamiento. 39 Y el segundo es semejante a éste: AMARAS A TU PROJIMO COMO A TI MISMO.
Solo cuando la Iglesia llego a la unidad como en el Pentecostés (120 personas), pudo Dios manifestarse de manera sobrenatural a ellos y a través de ellos, si nosotros queremos un evangelio verdadero debemos de buscar la unidad en la Iglesia, debemos tener comunión con Dios y con nuestros hermanos, si no hay “común-unión” no hay unidad. El Apóstol Juan escribió:
1 Juan 1
5 Y este es el mensaje que hemos oído de El y que os anunciamos: Dios es luz, y en El no hay tiniebla alguna. 6 Si decimos que tenemos comunión con El, pero andamos en tinieblas, mentimos y no practicamos la verdad; 7 mas si andamos en la luz, como El está en la luz, tenemos comunión los unos con los otros, y la sangre de Jesús su Hijo nos limpia de todo pecado.
Notemos el orden, comunión con Dios primero y luego comunión con nuestros hermanos, no hay tal que solo yo y Dios, el que tiene relación con Dios la debe tener entonces con su hermano, cuando todos lleguemos a esto, el Señor se manifestara en toda su gloria.
Reflexión
¿Qué hacemos si los demás no quieren cambiar su actitud y reconocer que significa realmente ser miembro del cuerpo de Cristo? Orar para que el Señor se los pueda revelar, y actuar nosotros como Dios manda, soportando, perdonando, amando, y sobre todo recordando que todo lo que hacemos a los miembros, se lo hacemos al cuerpo de Cristo, no olvidemos que nos necesitamos mutuamente, y que debemos cuidarnos unos a otros, pues aun los que parecen mas débiles e indefensos, son los mas necesarios. ¡Busquemos la unidad, nos necesitamos mutuamente!

El Cuerpo de Cristo Parte 02

diciembre 16, 2009

La Iglesia es un Cuerpo formado por muchos miembros
La Iglesia ha perdido de vista la realidad que es una sola unidad, que es el cuerpo de Cristo, y que Cristo solo tiene un cuerpo. En el mundo existe una diversidad de denominaciones o “ministerios”, separados completamente el uno del otro, en la mayoría de los casos se critican mutuamente, al punto de ser hasta “enemigos”, aunque no lo declaren públicamente. Esta de moda la competencia, nos pasamos hablando sobre que denominación tiene los mejores templos, quien tiene mas miembros, quien conoce mas de la palabra, quien tiene mejores ministros, quien sabe mas de escatología, quien adora mejor al Señor, en fin, cada quien está seguro que es mejor que los demás, todo esto se vive a nivel general e individual, ya que los miembros de una determinada denominación, están seguros que son mejores que los miembros de las otras denominaciones, ¿Es esto agradable delante de Dios? ¡Claro que no! el Señor Jesús oró al padre rogando para que nosotros seamos uno (Juan 17:21-22), pero muchas veces nos equivocamos porque vemos la cantidad de gente que esta siendo salva, pero eso es gracias a la misericordia de Dios, y no porque la Iglesia este cumplimiento con sus deberes, igual paso en los días del Apóstol Pablo, a pesar de que algunos predicaban a Cristo por competencia o por envidia, Dios salvaba a la gente (Filipenses 1:15-18), pero el Apóstol exhorta a la Iglesia a comportarse de una manera digna del evangelio, es decir, en unidad:
Filipenses 1:27 Solamente comportaos de una manera digna del evangelio de Cristo, de modo que ya sea que vaya a veros, o que permanezca ausente, pueda oír que vosotros estáis firmes en un mismo espíritu, luchando unánimes por la fe del evangelio;

La Unidad del Cosmos
La escritura nos enseña que Dios es uno (Deuteronomio 6:4) y todo lo que el hace evidencia este principio. En el original hebreo donde la palabra uno usada aquí significa unidad, este versículo se puede leer “…el SEÑOR es nuestro Dios, el SEÑOR una unidad Es”, veamos las unidades de Dios.
Los científicos se han dado cuenta que el universo es una unidad, que los elementos que lo componen, espacio, materia y tiempo son uno solo, es decir que usted no puede separar el espacio de la materia y del tiempo, sin uno de ellos los demás no pueden existir, los científicos sostienen que todo el universo proviene de una unidad que llaman la singularidad inicial, esta teoría inflacionaria muestra que de una sola fuerza unificada se origino todo el universo, que hermoso leer en el génesis 1:1 la declaración “Dios en el principio (tiempo), creo los cielos (espacio) y la tierra (materia):”, esto es la creación del universo, en un solo versículo la verdad de la unidad revelada.
Nota como actúa Dios, un único elemento lo multiplica en varios elementos pero siempre interrelacionados que continúan siendo en su totalidad una unidad, así trabaja Dios, las miles y miles de estrellas, planetas, galaxias están relacionados entre si, los planetas giran alrededor de estrellas (como nuestro Sol) y estos sistemas a su vez giran junto a otros sistemas alrededor de un sistema mayor, y estos sistemas mayores giran alrededor de otro sistema mayor, y así sucesivamente, estos cúmulos galácticos siempre están relacionados con otros, todo el universo constituye una unidad, pues si Dios que es una unidad lo creo, la creación debe manifestar al creador, así lo dice el Apóstol Pablo a los que todavía dudan que haya un creador:

Romanos 1
20 Porque desde la creación del mundo (cosmos), sus atributos invisibles, su eterno poder y divinidad, se han visto con toda claridad, siendo entendidos por medio de lo creado, de manera que no tienen excusa.
Te diré una tremenda realidad, aunque no lo vemos o no lo sabemos, para que exista toda una armonía en el universo hay leyes que rigen su funcionamiento, no puede haber unidad si no hay orden, Dios es un Dios de orden, y ha definido leyes con el propósito de garantizar la completa armonía y unidad entre los elementos relacionados, cuando un elemento que puede ser una persona en el caso de la Iglesia no sigue las ordenes establecidas esta rompiendo la armonía y la unidad de todo el cuerpo, mas adelante veremos como luzbel no quiso seguir las reglas y ocasiono la división en todo el universo.

Las Divisiones
Cuando la Iglesia nació, todos sus miembros estaban unánimes (Hechos 1:14), en un mismo corazón, en una misma alma, no habían divisiones, no habían denominaciones, y entonces vino el Espíritu Santo (Hechos 2:1-3), pues era simplemente, La Iglesia de Cristo, a partir de ahí empezaron los últimos tiempos (Hechos 2:17), y la escritura declara que vendrían personas que causarían divisiones en la Iglesia, personas que no tienen el Espíritu de Dios (Judas 1:19), y lastimosamente eso fue lo que pasó en un periodo posterior de la historia, el enemigo infiltro personas para dividirla, y por eso hoy día encontramos miles de grupos separados, algunos de ellos creen que solo ellos son el cuerpo de Cristo, y otros aunque reconocen que solamente son miembros, nada hacen por buscar la unidad del cuerpo de Cristo, pero creo fervientemente que estamos a las puertas de ver cambios drásticos, Dios esta empezando a revelar a su pueblo en todo el mundo, que son miembros los unos de los otros, que la Iglesia es una sola indivisible e indisoluble, y que debe unificarse, que no es una opción, sino la única solución.
Mucho se habla de que viene el avivamiento profetizado para el último tiempo, pero creo que antes que suceda, veremos como el cuerpo de Cristo se unifica, y como las estructuras levantadas por los hombres (denominaciones y organizaciones) son derrumbadas, entonces veremos la Iglesia de Cristo en todo su esplendor, como un último testimonio para este mundo, y luego, vendrá el Señor. Es por eso que el propósito de esta serie de temas es mostrar las actitudes que debemos cambiar para estar en la voluntad de Dios como Iglesia de Cristo que somos, además advertir sobre los peligros y las consecuencias de seguir separados sin discernir el cuerpo de Cristo, en este primer tema reflexionaremos sobre la interdependencia de los miembros. La división es tinieblas, cuando ingreso la maldad a la creación vino la división, la primera división fue realizada en el cielo cuando Satanás arrastro a la tercera parte de los Ángeles a su propio reino de tinieblas, la unidad en el cosmos fue quebrantada, la división quita el orden, sin orden no hay bendición, ahora bien, no le basto al diablo causar división en el cielo mismo descendió también al edén a destruir la unidad que había entre Adán y Dios, entre el hombre y su mujer, Satanás descendió al edén a quebrar la unidad que había, vemos claramente que la división es del diablo, el Apóstol Pablo escribe en Tito 3:10 “al hombre que causa divisiones después de la primera y segunda amonestación, deséchalo, sabiendo que el tal es perverso y peca, habiéndose condenado a si mismo”. Que tremendo, El que causa división peca y si sigue en su conducta esta condenado, así lo dice Judas (verso 19), pero si leemos el verso anterior de Tito 3:9, dice los que causan división son los que discuten sobre la ley, la insujeción o rebeldía es causa de división, Satanás no quiso seguir sujeto a Dios y se rebelo, esto trajo división. Lo que Dios esta haciendo ahora es restaurando el orden y la unidad a toda la creación, Dios esta formando una nueva creación que en unidad manifestara la gloria de Dios esta creación es la Iglesia o cuerpo de Cristo, esta creación será el elemento que Dios usara para restaurar la unidad a toda la demás creación, te diré algo bien tremendo con relaciona la división, la división es muerte, cuando entro la división entro la muerte al universo, por eso Dios en el proceso de restauración por ultimo destruirá a la muerte, y entonces la unidad en el cosmos, en las creaciones, y estas con Dios será restaurada (1 Corintios 15:22-28).

La unidad con Dios es la vida
Si la división es muerte, entonces la unidad es la vida, Dios es la vida, Dios es unidad, meditemos en la muerte de Adán, Dios le dijo a Adán que el mismo día que pecara ese día moriría (Génesis 2:17), si tu meditas en esto, Adán comió del fruto prohibido y tu dirías que no murió ese mismo día conforme a la palabra de Dios, pues la escritura dice que vivió novecientos treinta años (Génesis 5:5), pero la palabra no puede negarse, si Dios le dijo que ese mismo día que desobedeciera moriría eso fue lo que paso, Santiago 2:26 dice que el cuerpo sin el espíritu esta muerto, entonces el espíritu de Adán murió en ese mismo momento, ese mismo día murió, aunque aparentemente seguía con vida, estaba muerto delante de Dios, la muerte es la separación de Dios, todo aquel que esta separado de Dios esta muerte, Jesús le dijo a un discípulo deja que sus muertos entierren a sus muertos, lo que paso con Adán es que fue separado de Dios:
Juan 15
5 Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto, porque separados de mí nada podéis hacer. 6 Si alguno no permanece en mí, es echado fuera como un sarmiento y se seca; y los recogen, los echan al fuego y se queman.